Planned Parenthood Maine Action Fund ha celebrado la elección de Troy Jackson como senador de Estados Unidos por Maine, tras derrotar a la republicana Susan Collins en las elecciones legislativas del 3 de noviembre. En un comunicado difundido tras la victoria, la presidenta y consejera delegada de la organización, Nicole Clegg, calificó a Jackson de «luchador» y de defensor de la libertad reproductiva, y reconoció su papel en la ampliación del acceso al aborto en el estado, según el comunicado de la propia organización.
Clegg atribuyó al nuevo senador, que presidió el Senado de Maine, un liderazgo legislativo que ha permitido que el estado siga siendo un «refugio seguro» para abortar después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos eliminase la protección federal del aborto. La filial de Planned Parenthood sostiene además que Jackson cuenta con una calificación del 100 % de la organización desde 2017.
De defender la vida a respaldar el aborto
Jackson, de formación católica, mantuvo durante años una posición contraria al aborto. Según la información que publicó la CNN el pasado julio, en un cuestionario para candidatos de 2010 escribió que «el aborto nunca debería ser legal». Maine Right to Life le otorgó la máxima puntuación en 2003 y en 2010, y en 2011 apoyó un proyecto de ley sobre la personalidad jurídica del feto.
Esa postura cambió hace cerca de una década, cuando era líder de la minoría y después presidente del Senado estatal. Jackson ha afirmado que se equivocó al oponerse al aborto al comienzo de su carrera y que las conversaciones con mujeres, médicos y dirigentes de su comunidad le hicieron cambiar de opinión. Hoy defiende un derecho federal al aborto.
Una ley para ampliar el aborto en Maine
Clegg y Jackson habían colaborado ya en la ley de 2023 que amplió el acceso al aborto más allá de la viabilidad fetal, impulsada por la gobernadora Janet Mills y por la presidenta de la Cámara, Rachel Talbot Ross. Jackson fue uno de los copatrocinadores de aquella iniciativa, que suprimía los límites del aborto en las fases avanzadas del embarazo y las sanciones penales previstas en la legislación del estado.
Planned Parenthood Action Fund había respaldado oficialmente su candidatura unas semanas antes de los comicios, y Clegg moderó en Bath un acto con el candidato en vísperas de su primer debate con Collins, en el que elogió su trayectoria al frente del Senado estatal.
El caso se suma al de otros políticos que se declaran católicos y votan a favor del aborto, como el demócrata James Talarico, que ganó el Senado por Texas después de llamar «héroes espirituales» a León XIV y a Francisco. La enseñanza de la Iglesia sostiene que el aborto es un mal intrínseco y que los católicos con responsabilidades públicas no pueden apoyarlo.