El benedictino Donato Ogliari, abad de la basílica de San Pablo Extramuros, en Roma, y antiguo abad ordinario de Montecassino, ha sido elegido presidente de la Conferencia Italiana de Superiores Mayores (CISM). La votación tuvo lugar en Asís, durante la 66.ª Asamblea nacional de este organismo, que comenzó el martes y concluye el sábado con el lema «los religiosos de la Iglesia futura». Ogliari, de 69 años, sucede en el cargo al carmelita descalzo Luigi Gaetani, que presidía la conferencia desde 2012.
La CISM es un organismo de derecho pontificio, fundado en 1960, que reúne a los superiores mayores de los institutos religiosos masculinos y de las sociedades de vida apostólica presentes en Italia. Su equivalente femenino es la USMI, la unión de superioras mayores.
Un benedictino con larga trayectoria en la Curia
Nacido en Erba (Como) en 1956, Ogliari fue ordenado sacerdote en 1982 como misionero de la Consolata y en 1987 ingresó en la familia benedictina. Fue abad de la Madonna della Scala, en Noci, desde 2006, y en 2014 Francisco lo nombró abad de Montecassino, cargo que desempeñó hasta que en 2023 fue sustituido por Antonio Luca Fallica, como informó InfoVaticana.
Desde 2022 dirige San Pablo Extramuros y ese mismo año fue nombrado miembro del Dicasterio para los Obispos; forma parte, además, del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. En abril de 2025, antes del cónclave que eligió a León XIV, pronunció una de las meditaciones dirigidas a los cardenales en la Congregación General, junto al capuchino Raniero Cantalamessa.
El relevo de Gaetani, con un procedimiento canónico abierto
Gaetani, nacido en Gallipoli en 1959, fue elegido presidente de la CISM en 2012 y reelegido en 2016 y 2022. Según publica Silere non possum, que ya había informado del asunto en febrero de 2025, varios hermanos de orden y antiguos colaboradores lo acusan de abusos de autoridad y de conciencia.
El mismo medio sostiene que las denuncias llegaron al Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada, que abrió un procedimiento canónico todavía en curso. Su origen estaría en el capítulo de la provincia de Nápoles de los carmelitas descalzos de 2023, en el que Gaetani fue reelegido provincial en el cuarto escrutinio; el prepósito general anuló después la elección por una irregularidad y nombró en su lugar a Arockia Amaladass. Gaetani no ha sido condenado y las acusaciones están pendientes de resolución.
Ogliari formaba parte del consejo de presidencia de la CISM desde enero de 2023. En abril de 2025 había sido elegido, además, presidente de la Conferencia Monástica Italiana.