La Juventud Obrera Cristiana (JOC) usa a León XIV para respaldar la huelga del 11N desde la lucha de clases

El movimiento de apostolado seglar llama a secundar también una huelga de consumo y pide que la movilización continúe después de la jornada, a dos semanas de las elecciones generales

La Juventud Obrera Cristiana (JOC) usa a León XIV para respaldar la huelga del 11N desde la lucha de clases

La Juventud Obrera Cristiana (JOC), movimiento de apostolado seglar de jóvenes trabajadores vinculado a la Iglesia, ha anunciado su adhesión a la huelga general convocada en toda España para el miércoles 11 de noviembre. La convocatoria está encabezada por CCOO, UGT, CGT y CNT y llega a menos de tres semanas de las elecciones generales. En un comunicado difundido en redes sociales, la organización expresa su «apoyo rotundo» a la jornada, anuncia que participará en las movilizaciones y llama también a secundar una huelga de consumo. El texto sostiene que «hay que parar en seco a esta sociedad capitalista», una formulación ideológica más propia de la lucha de clases que de la Doctrina Social de la Iglesia.

Según el comunicado, que publicó la JOC en su cuenta de Instagram, la huelga es «la mejor herramienta que tenemos como jóvenes, obreras y cristianas» para expresar el hartazgo ante una situación social y económica que el movimiento considera insostenible. La organización vincula así de forma expresa su compromiso cristiano con la protesta, y resume su posición con la frase «cada joven trabajadora vale más que todo el oro del mundo porque es hija de Dios».

Vivienda, salarios y servicios públicos

La JOC sitúa la crisis de la vivienda como una de las principales expresiones de la desigualdad y la relaciona con la precariedad laboral y con el «miedo a la emancipación» de los jóvenes. Sostiene que muchas personas no pueden proyectar su vida y que esas dificultades se viven como problemas individuales cuando, a su juicio, tienen causas colectivas. Entre sus reivindicaciones figuran una vivienda digna, «unos precios decentes», un trabajo seguro y salarios justos, además de la regulación de los alquileres y unos servicios públicos de educación y sanidad con recursos suficientes. Son reivindicaciones que coinciden punto por punto con la plataforma de los sindicatos convocantes.

El comunicado pide asimismo cambios estructurales que protejan la dignidad de las personas y del planeta, y advierte de que «este momento de lucha no debe finalizar el día 11 de noviembre». La organización enlaza sus demandas con las movilizaciones por la vivienda en las que ha participado en los últimos tiempos.

Lo que dice la Doctrina Social sobre la huelga

El Magisterio reconoce la legitimidad de la huelga, pero con matices que el comunicado de la JOC no recoge. San Juan Pablo II, en Laborem exercens (n. 20), la describe como un medio extremo, al que se recurre en condiciones determinadas y dentro de límites justos. También advierte contra su abuso, en particular cuando se utiliza con fines políticos. La tradición de la Iglesia, desde Rerum novarum, ha rechazado además la lógica de la lucha de clases y ha defendido la colaboración entre trabajo y capital, no su enfrentamiento.

Una intención de oración convertida en argumento de huelga

El documento recuerda la petición que León XIV formuló este mes de noviembre para que la riqueza se ponga «al servicio del bien común». Esa petición está contenida en su intención de oración de noviembre, y la JOC la contrapone al individualismo y al consumismo. La intención papal, sin embargo, es una invitación a rezar por el buen uso de la riqueza y no hace referencia a huelgas ni a movilizaciones concretas. Su uso para respaldar una protesta convocada por centrales sindicales supone una lectura interesada de las palabras del Pontífice.

La huelga, a dos semanas de las elecciones

La huelga general de 24 horas está convocada por sindicatos como CCOO, UGT, CGT y CNT junto a organizaciones de inquilinos, y tiene como eje principal la crisis de la vivienda: control de los precios del alquiler, ampliación del parque público y protección frente a los desahucios, junto a reclamaciones salariales y laborales. Se celebra a pocos días de las elecciones generales del 29 de noviembre, y el PP la ha calificado de «huelga política». Ese calendario plantea la cuestión de hasta qué punto un movimiento de apostolado debe sumarse a una movilización con evidente lectura electoral.

La adhesión de la JOC no es aislada en el ámbito eclesial: movimientos y entidades de la Iglesia en Cataluña, entre ellos la JOC de Cataluña y las Islas, se han sumado también a la convocatoria, y Justicia y Paz ha reconocido la legitimidad de la huelga.

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