El obispo de Tenerife, Eloy Santiago, presidirá el sábado 7 de noviembre, a las 18:00, una Misa funeral en el estadio Heliodoro Rodríguez López, campo del CD Tenerife, en memoria del futbolista Jesús de Miguel, según informa Alfa y Omega. El delantero, de 30 años, falleció el martes tras chocar durante un partido con el portero del FC Andorra, Jesús Owono.
El Cabildo de Tenerife participará en la celebración, ha decretado un día de luto oficial y ha convocado a la ciudadanía a sumarse al homenaje. En su comunicado, la corporación habla del «dolor y la consternación de toda Tenerife». El miércoles, a las 11:30, se guardó un minuto de silencio a las puertas de la sede del Cabildo.
El obispo expresó su pésame a la familia y al club
Eloy Santiago manifestó en redes sociales su pésame a la familia, a los allegados y al club por la muerte del jugador. La Misa del sábado se celebrará en el propio estadio del equipo, donde se produjo el choque que acabó con la vida del futbolista, y se espera la presencia de toda la plantilla.
El funeral y el entierro, en Navahermosa
El cuerpo de Jesús de Miguel fue trasladado a Navahermosa (Toledo), localidad de la que proceden sus padres y abuelos, aunque el jugador nació en Madrid. Allí se celebró el jueves 5 de noviembre, a las 15:00, una Misa funeral en la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, a la que asistieron la plantilla y la directiva del CD Tenerife, el seleccionador nacional Luis de la Fuente, el presidente de la Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, y el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. El Ayuntamiento decretó tres días de luto oficial.
Según Rayco García, máximo accionista del club, toda la plantilla del CD Tenerife acudiría al entierro. La despedida de Navahermosa transcurrió, en palabras del periodista Jesús Tobarra, en un silencio en el que se llegaba a escuchar la Misa desde fuera de la iglesia, reflejo del dolor de amigos, vecinos y familiares.
El choque se produjo en un balón dividido en los últimos minutos del partido contra el FC Andorra, que se suspendió definitivamente en el minuto 108 para que entraran los servicios sanitarios. El jugador murió el martes en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, donde permanecía ingresado en la UCI. Por su parte, el portero Jesús Owono difundió un comunicado en el que afirmaba que le resulta muy difícil asimilar lo sucedido.