Los cinco primeros sábados: la devoción reparadora que la Virgen pidió a sor Lucía en Pontevedra

Los cinco primeros sábados: la devoción reparadora que la Virgen pidió a sor Lucía en Pontevedra

El sábado 7 de noviembre será el primer sábado del mes, una fecha especialmente vinculada a la devoción reparadora al Inmaculado Corazón de María. Esta práctica tiene su origen en las apariciones que sor Lucía dos Santos, una de las tres videntes de Fátima, afirmó haber recibido en Pontevedra el 10 de diciembre de 1925.

La devoción consiste en realizar determinadas prácticas de piedad durante cinco primeros sábados consecutivos, con la intención de reparar las ofensas cometidas contra el Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen.

Las apariciones de Pontevedra de 1925

Después de las apariciones de Fátima de 1917, Lucía dos Santos ingresó en la vida religiosa y continuó profundizando en el mensaje que, según su testimonio, había recibido de la Virgen.

El 10 de diciembre de 1925, mientras se encontraba en Pontevedra, afirmó haber contemplado a la Santísima Virgen acompañada del Niño Jesús.

Según el relato transmitido por sor Lucía, aquella aparición estuvo relacionada con la petición de establecer una devoción reparadora al Inmaculado Corazón de María.

La petición prolongaba uno de los aspectos centrales del mensaje de Fátima: la conversión de los pecadores, la oración y la reparación por los pecados cometidos contra Dios.

¿En qué consisten los cinco primeros sábados?

La práctica tradicional comprende cuatro actos realizados durante cinco primeros sábados consecutivos: recibir el sacramento de la confesión, comulgar, rezar cinco misterios del Santo Rosario y acompañar durante quince minutos a la Virgen mediante la meditación de sus misterios.

Todas estas prácticas deben realizarse con intención reparadora.

La confesión puede efectuarse en un período próximo, de acuerdo con las aclaraciones transmitidas por sor Lucía, manteniendo la intención de cumplir la devoción.

Los quince minutos de meditación son distintos del rezo habitual del Rosario y constituyen una de las características propias de esta práctica.

La devoción no debe confundirse con la de los nueve primeros viernes de mes, relacionada con las revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús a santa Margarita María de Alacoque.

La reparación al Inmaculado Corazón de María

La finalidad de los cinco primeros sábados es ofrecer actos de amor, oración y penitencia en reparación por las ofensas contra el Inmaculado Corazón de María.

La tradición de Fátima vincula esta práctica con las ofensas contra la Inmaculada Concepción, la virginidad perpetua, la maternidad divina de María y la veneración que le corresponde, así como con los pecados que apartan a las personas de la devoción a la Santísima Virgen.

La reparación se entiende dentro de la vida sacramental de la Iglesia y de la respuesta del cristiano al amor de Dios.

El Santuario de Fátima ha dedicado su programa pastoral de 2025 a 2027 al centenario de las apariciones de Pontevedra y Tuy, recuperando el significado de esta devoción dentro de la espiritualidad mariana.

La llegada del primer sábado de noviembre ofrece una nueva oportunidad para conocer y practicar esta forma de piedad, vinculada desde hace un siglo al mensaje de Fátima.

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