Comunión y Liberación (CL) ha hecho público un comunicado ante las elecciones generales del 29 de noviembre en el que pide a los católicos y a la sociedad en general «votar y hacerlo con realismo», con el fin de frenar la polarización y reconstruir los vínculos entre los españoles. El movimiento sostiene que en estos comicios «nos jugamos no solo una eventual alternativa de gobierno», sino también la vitalidad del sistema constitucional y de la «amistad cívica» que lo sustenta, según el texto difundido este miércoles.
Un voto provisional para una fórmula de gobierno viable
El comunicado describe un escenario de «polarización exacerbada en el que el desencuentro parece haber ganado espacio al diálogo» y de malestar ciudadano, al que se suma la consternación por el accidente ferroviario de Urda. CL advierte además del escepticismo hacia la política y de la desconfianza hacia las instituciones, y cuestiona a quienes depositan sus esperanzas de cambio moral y cultural en una acción política utópica, sea cual sea su orientación.
Frente a ello, el movimiento plantea el voto como una opción provisional y no como un respaldo incondicional a un partido. Propone apoyar «una fórmula de gobierno factible» que ayude a superar la lógica de la contraposición y que permita acuerdos de Estado en asuntos como la política exterior, la educación, la inmigración o las pensiones. «No es verdad que quien piensa de otra forma es mi enemigo», afirma la nota, que invoca también unas palabras del Papa sobre los «modos viables para que la paz sea más que una palabra».
Instituciones, libertad social y «laicidad positiva»
CL observa con preocupación la creciente disolución de los grandes consensos y de la independencia de las instituciones, hasta el punto de poner en riesgo la separación de poderes. En ese sentido, reclama la regeneración de las instituciones democráticas y pide que se reconozca la libertad de los sujetos sociales, sobre todo a la hora de educar y de emprender, así como la aportación de las familias, las asociaciones y las comunidades religiosas.
El texto rechaza asimismo que la política imponga una visión confesional sobre el inicio de la vida, la familia, la sexualidad o la interpretación de la historia en un Estado aconfesional, y reclama una «laicidad positiva» que no incurra en el adoctrinamiento ético ni en el intervencionismo cultural. El movimiento propone como ejes la persona, el bien común y una visión realista del papel de la política.
La tarea no termina con el voto
El comunicado concluye que votar no dispensa de la responsabilidad personal, que incluye escuchar a los demás, reconstruir los vínculos y promover iniciativas en favor del bien común. Según el propio movimiento, la nota se presentará en un acto público en Madrid el 20 de noviembre.
La posición de CL se suma al debate eclesial sobre el voto del 29-N. Días atrás, el cardenal Cobo afirmó que ningún partido puede pretender ser «el voto cristiano», y pidió respeto entre los cristianos que votan de forma distinta.