El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, presidió el jueves 29 de octubre en la Catedral la misa de clausura del III Año Jubilar Eucarístico del Santo Cáliz, una celebración que coincidió con la fiesta litúrgica de la reliquia y puso fin a un año de peregrinaciones y actividades religiosas en torno a la Eucaristía. Durante la homilía, el prelado recordó que «Valencia es la ciudad del Santo Cáliz» y subrayó que, aunque el jubileo haya concluido, «el Santo Cáliz permanece entre nosotros».
La celebración reunió a obispos, miembros del cabildo metropolitano, sacerdotes, diáconos y numerosos fieles. También asistieron representantes del Ayuntamiento de Valencia y de la Generalitat Valenciana, autoridades militares y académicas, así como integrantes de la Real Hermandad del Santo Cáliz de la Cena del Señor, la Cofradía del Santo Cáliz y otras asociaciones vinculadas a la reliquia.
El III Año Jubilar Eucarístico ha tenido como centro la veneración del Santo Cáliz, conservado en la Catedral de Valencia y tradicionalmente identificado con la copa utilizada por Jesucristo durante la Última Cena.
Benavent invita a vivir la gratitud, la comunión y la esperanza
En su homilía, recogida por la Archidiócesis de Valencia, monseñor Benavent propuso tres actitudes para concluir el año jubilar: gratitud, comunión y esperanza.
El arzobispo invitó a los fieles a dar gracias a Dios por los frutos espirituales de este tiempo y a mantener viva la comunión eclesial más allá de las celebraciones extraordinarias.
Al referirse a la esperanza cristiana, recordó a las víctimas del accidente ferroviario ocurrido el 28 de octubre en la provincia de Toledo y a quienes perdieron la vida durante las inundaciones provocadas por la DANA de octubre de 2024.
Benavent señaló que el recuerdo de estas tragedias debe vivirse «no con rencor, sino con esperanza», situando la memoria de las víctimas en el horizonte de la fe cristiana.
Durante la celebración también felicitó a las parroquias que conmemoran aniversarios este año y dirigió un saludo especial a las comunidades de Albal y Paiporta, dos de las localidades valencianas gravemente afectadas por la DANA hace dos años.
Al finalizar la misa, la alcaldesa de Valencia y el Ayuntamiento recibieron una réplica del Santo Cáliz como reconocimiento a su colaboración en la preparación y desarrollo del año jubilar.
Más de 550.000 visitantes y 167 peregrinaciones organizadas
El balance del III Año Jubilar Eucarístico se había presentado el pasado 20 de octubre en un acto conjunto del Arzobispado y el Ayuntamiento de Valencia.
Según los datos expuestos entonces por el obispo auxiliar Fernando Ramón, más de 550.000 personas habían visitado la Catedral desde enero, mientras que se habían contabilizado 167 peregrinaciones organizadas, con al menos otras ocho previstas hasta la jornada de clausura.
De acuerdo con la información publicada por El Debate, el 57 % de esas peregrinaciones procedía de la Comunidad Valenciana. El resto llegó desde otras regiones españolas y desde países de tres continentes.
Estas cifras reflejan la participación registrada durante el año jubilar, aunque el número total de visitantes a la Catedral no equivale necesariamente al de peregrinos que acudieron específicamente por motivos religiosos.
Una vigilia eucarística y diversas actividades para cerrar el jubileo
Los actos de clausura comenzaron la semana anterior con un concierto celebrado en la Catedral de Valencia.
El sábado 24 de octubre tuvo lugar una vigilia eucarística en la plaza de la Virgen, que incluyó una breve procesión con la Custodia hasta el interior del templo.
El programa también contempló la representación del musical Las aventuras del Santo Grial y un concierto del grupo Hakuna en la plaza de la Reina, dentro de las actividades organizadas para acercar la celebración a distintos públicos.
La misa presidida por Benavent el 29 de octubre constituyó el acto litúrgico central de la clausura, coincidiendo con la festividad del Santo Cáliz.
El próximo Año Jubilar del Santo Cáliz será en 2030
La celebración del Año Jubilar Eucarístico del Santo Cáliz tiene carácter quinquenal, de modo que la próxima edición está prevista para 2030.
Este jubileo se celebra en virtud del privilegio concedido por el papa Francisco en 2014, que permitió a Valencia organizar un año santo eucarístico cada cinco años en torno a la reliquia conservada en su Catedral.
La edición de 2025-2026 se ha desarrollado bajo el lema de la esperanza y ha reunido celebraciones litúrgicas, peregrinaciones, actividades culturales y encuentros de formación.
En su despedida, Benavent recordó que la conclusión del calendario jubilar no supone el final de la vida eucarística que ha inspirado las celebraciones. El Santo Cáliz continuará custodiado en la Catedral, donde permanece como uno de los principales referentes de la tradición religiosa valenciana.