Muere Virginio Bressanelli, obispo emérito de Neuquén, a los 84 años

El también superior general de los dehonianos entre 1991 y 2003 falleció el viernes por la mañana, tras más de un mes ingresado a causa de un ictus.

Muere Virginio Bressanelli, obispo emérito de Neuquén, a los 84 años

Monseñor Virginio Domingo Bressanelli, obispo emérito de Neuquén (Argentina) y superior general de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (dehonianos) entre 1991 y 2003, falleció en la mañana del viernes 23 de octubre, a los 84 años. Según AICA, llevaba más de un mes internado después de sufrir un accidente cerebrovascular a finales de agosto.

La noticia fue comunicada por la congregación dehoniana y por la Diócesis de Neuquén, que, en su comunicado, agradeció a Dios «por su vida, su entrega pastoral y su testimonio de fe, que marcó profundamente a nuestra Iglesia neuquina». Los restos son velados en la cochería Caramuto, en la calle Córdoba 2936 de Rosario (Santa Fe), y la misa exequial se celebrará el sábado a las 10:20 en la parroquia San Francisco de Asís, de Maciel, tras la cual será sepultado en el cementerio de esa localidad. La diócesis neuquina ofrecerá además una misa por su eterno descanso en la catedral.

Bressanelli había nacido el 1 de mayo de 1942 en Berabevú, al sur de la provincia de Santa Fe. Emitió su profesión perpetua en la congregación dehoniana el 29 de septiembre de 1964 y estudió Filosofía en Monza (Italia) y Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, donde obtuvo en 1967 la licenciatura en Teología Dogmática. Fue ordenado sacerdote en Roma el 17 de diciembre de 1966, según recoge EWTN Noticias.

Antes de su elección episcopal fue vicario en la parroquia del Santo Cristo, en Villa Riachuelo, además de formador y superior del Teologado Dehoniano y superior provincial. Entre 1991 y 2003 dirigió como superior general a los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús, cargo que le llevó a residir largos años en Roma.

Juan Pablo II lo nombró obispo de Comodoro Rivadavia el 19 de febrero de 2005. Cinco años después, el 10 de febrero de 2010, Benedicto XVI lo designó obispo coadjutor de Neuquén, y en noviembre de 2011 asumió como cuarto obispo de esa diócesis, tras la renuncia de monseñor Marcelo Melani. Su lema episcopal fue «Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad».

En la Conferencia Episcopal Argentina fue vicepresidente primero entre 2011 y 2014 y presidió la Comisión de Vida Consagrada. Presentó su renuncia por edad en 2017 y, desde entonces, como obispo emérito, siguió acompañando a la diócesis neuquina.

La Conferencia Episcopal Argentina expresó sus condolencias en una carta dirigida a la diócesis de Neuquén y a la familia dehoniana. En ella, los obispos lo recordaron como «un pastor que entregó generosamente su vida al servicio del Evangelio y de la Iglesia», y subrayaron su compromiso con la Iglesia universal, así como su sabiduría y su capacidad para acompañar a sus hermanos en el episcopado, especialmente a quienes atravesaban dificultades.

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