El arzobispo de París condena los disturbios y saqueos que han sacudido la capital francesa

El arzobispo de París condena los disturbios y saqueos que han sacudido la capital francesa

El arzobispo de París, monseñor Laurent Ulrich, ha condenado los graves episodios de violencia registrados en la capital francesa durante el fin de semana del 17 y 18 de octubre. El prelado ha lamentado los enfrentamientos, saqueos y ataques que han afectado a comerciantes, agentes de seguridad y vecinos, y ha advertido de que ninguna reivindicación social puede justificar la violencia.

En un comunicado publicado este lunes 19 de octubre por la archidiócesis de París, Ulrich señaló que la ciudad ha quedado «desfigurada» por unos disturbios que han eclipsado las preocupaciones legítimas de numerosos ciudadanos, especialmente de los jóvenes, inquietos por su futuro.

El arzobispo recordó además el contraste entre las escenas de violencia de los últimos días y el ambiente vivido durante la reciente visita del papa León XIV a Francia, celebrada hace menos de un mes.

«Nos cuesta creer que sea la misma ciudad que acogió a León XIV»

Ulrich expresó su consternación por los acontecimientos registrados durante el fin de semana, cuando los enfrentamientos y saqueos terminaron imponiéndose sobre las manifestaciones de descontento social.

El arzobispo lamentó que la violencia haya dejado en segundo plano las inquietudes de quienes desean expresar sus preocupaciones sobre el futuro, particularmente los jóvenes que se preparan para asumir las responsabilidades de la vida adulta.

En su declaración, manifestó su dificultad para comprender cómo París, que recientemente había recibido al Pontífice en un ambiente de alegría y concordia, se había convertido pocas semanas después en escenario de graves disturbios.

«Nos cuesta creer que la misma ciudad que acogió con alegría y concordia al papa León XIV haya podido convertirse, menos de un mes después, en escenario de las violencias que hemos presenciado», afirmó.

El contraste adquiere especial relevancia tras la visita apostólica de León XIV a Francia, desarrollada entre el 25 y el 28 de septiembre, durante la cual el Papa participó en diversos encuentros religiosos y públicos en la capital.

Heridos, comercios saqueados y vecinos atemorizados

El arzobispo describió las consecuencias de los disturbios, que han dejado personas heridas, entre ellas numerosos policías y bomberos.

También se refirió a los comerciantes que han sufrido saqueos y destrozos en sus establecimientos, así como a los periodistas que fueron increpados durante los enfrentamientos.

Ulrich recordó que numerosos vecinos, incluidas familias y personas mayores, han sentido miedo de salir de sus casas ante la violencia registrada en las calles.

El prelado expresó su cercanía a quienes han sufrido las consecuencias de los incidentes y aseguró que cuentan con el apoyo y las oraciones de los católicos de París.

«Bajo ningún pretexto la violencia puede ser una respuesta legítima»

Ante lo sucedido, Ulrich hizo un llamamiento a la sociedad francesa para rechazar cualquier justificación de los actos violentos.

«En ningún caso, bajo ningún pretexto, la violencia ciega, que hiere, roba e incendia, puede ser una respuesta legítima», afirmó.

El arzobispo reconoció que existen preocupaciones sociales que merecen ser escuchadas, pero advirtió de que los enfrentamientos y saqueos terminan ocultando esas reivindicaciones e impidiendo que sean atendidas.

Su mensaje distingue así entre la expresión legítima del descontento ciudadano y los actos de violencia que han acompañado las protestas de los últimos días.

Un llamamiento a los católicos para trabajar por la paz social

Ulrich pidió a los fieles de la archidiócesis que respondan a la situación mediante la oración, la solidaridad y el compromiso con la convivencia.

El arzobispo recordó que corresponde a los católicos ofrecer consuelo a quienes han sufrido, favorecer la comprensión mutua y mantener viva la esperanza en medio de las dificultades.

También invitó a intensificar las oraciones por Francia durante los próximos días, para que prevalezca la razón y pueda mantenerse la paz social.

En su mensaje, el prelado insistió en la necesidad de reconstruir los vínculos entre las personas y de trabajar por una sociedad justa y fraterna, frente a la violencia que ha marcado los últimos días en la capital francesa.

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