Según hemos podido saber en InfoVaticana, el anuncio dado por la Archidiócesis de Madrid previsto para las 12:30 incluirá los nombramientos de los obispos auxiliares Fernando Murga Gómez y Andrés Martínez Esteban. Con los nuevos obispos, Madrid vuelve a contar con cuatro auxiliares, que se suman a Vicente Martín Muñoz y a Juan Antonio Martínez Camino. El equipo había quedado reducido tras la salida de Jesús Vidal hacia Segovia y, sobre todo, tras el fallecimiento repentino de José Antonio Álvarez Sánchez el 1 de octubre de 2025, a los 50 años.
Un hombre de la Curia y un historiador
Fernando Murga Gómez pertenece al círculo de colaboradores más directos del cardenal Cobo en el gobierno diocesano. Fue párroco de Nuestra Señora de la Soledad y de San León Magno, y en febrero de 2025, dentro de la reorganización de la estructura central del arzobispado, asumió el cargo de moderador de la Curia, que desempeñó junto al entonces vicario general, José Antonio Álvarez. Compagina esa tarea con la de formador y administrador del Seminario Conciliar en la etapa configuradora.
Andrés Martínez Esteban, nacido en 1971 y ordenado sacerdote para Madrid en 1997, presenta un perfil marcadamente académico. Es doctor en Historia de la Iglesia por la Universidad Gregoriana y en Teología por San Dámaso, con formación en archivística y paleografía en instituciones vaticanas. Ha dirigido el Archivo Diocesano de Madrid, ha enseñado en San Dámaso, ha coordinado la formación permanente del clero y ha sido director espiritual del Seminario Castrense. Desde 2016 atendía a los fieles orientales como vicario episcopal y, desde enero de 2025, es vicario general del Ordinariato para los católicos orientales en España.
Las claves de la elección
El nombramiento cierra un proceso que se ha prolongado más de lo previsto. Según Religión Confidencial, Cobo trasladó a León XIV durante su visita a Madrid la urgencia de cubrir las vacantes, y en el arzobispado se daba por hecho que los nombres se conocerían en septiembre. El mismo medio apuntaba entonces a la búsqueda de un obispo que llevara la maquinaria de la Curia y de otro de perfil intelectual, dos papeles que encajan con los elegidos. Las previsiones hablaban de al menos tres auxiliares; finalmente han sido dos.
Martínez Esteban figuraba en esas quinielas como un nombre que sería recibido como representativo del sector menos progresista del clero madrileño. Su etapa al frente de los orientales no ha estado exenta de tensiones: en julio, más de 500 fieles greco-católicos ucranianos pidieron al Vaticano que investigara lo que describían como la «desintegración» de su comunidad, tras su traslado de la parroquia del Buen Suceso a un centro pastoral en Vallecas.
Los nombramientos tienen además una lectura institucional. Cada auxiliar suma un voto en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, y el equipo de Cobo podría volver a cambiar pronto: Martínez Camino, nacido en 1953, se acerca a la edad de la renuncia, y varios medios dan por probable que Vicente Martín sea llamado a ponerse al frente de una diócesis.