Las antorchas de Lourdes iluminan el casco histórico de Cuenca en el 50.º aniversario de la Hospitalidad

Las antorchas de Lourdes iluminan el casco histórico de Cuenca en el 50.º aniversario de la Hospitalidad

La Hospitalidad Diocesana de Nuestra Señora de Lourdes de Cuenca celebró el domingo 11 de octubre uno de los actos centrales de su 50.º aniversario fundacional. Primero hubo una misa solemne en la catedral y después una procesión de antorchas por el casco histórico. El Acto Jubilar formó parte del Año Jubilar Hospitalario concedido por el papa León XIV para reconocer medio siglo de peregrinaciones, acompañamiento a los enfermos y devoción a la Virgen de Lourdes.

La jornada comenzó a las 18:00 horas en la catedral de Santa María y San Julián, con una eucaristía presidida por el obispo, monseñor José María Yanguas. Al terminar, la imagen de la Virgen Hospitalaria salió en procesión ya entrada la noche. El propio obispo acompañó a la imagen durante todo el recorrido.

Un recorrido por el corazón monumental de la ciudad

El cortejo siguió el itinerario de antiguas celebraciones religiosas conquenses. Es el mismo que ya hizo Nuestra Señora de los Dolores en el Rosario Vespertino del décimo aniversario de las Santas Marías, y también formó parte del antiguo recorrido del Sábado Santo. Desde la catedral, la procesión cruzó la plaza del Obispo Valero y se dirigió hacia las Casas Colgadas. Después bajó al paseo del Huécar, junto al Auditorio, y desde la Puerta de Valencia continuó por las calles de Las Torres y Aguirre hasta la parroquia de San Esteban Protomártir, sede de la Hospitalidad.

El paso de la imagen bajo las Casas Colgadas y el puente de San Pablo, con cientos de velas encendidas en la oscuridad, dejó algunas de las estampas más llamativas de la noche. La procesión transcurrió en un ambiente de recogimiento, más cercano al de las procesiones del santuario francés que al de una celebración multitudinaria.

Las velas que portaron los fieles procedían del propio santuario de Lourdes. Se habían bendecido durante la quincuagésima peregrinación diocesana, celebrada el pasado mes de julio. La Hospitalidad ofreció además recuerdos traídos de Lourdes, como rosarios e incienso, para recaudar fondos con los que sostener su labor.

A la Virgen la acompañaron devotos de distintos pueblos y comarcas de la diócesis y miembros de las hospitalidades de Murcia, Albacete, Castellón y Madrid. También asistió el padre Mauricio Elías, coordinador de habla española del santuario de Lourdes.

Conferencia y oración ante las reliquias de santa Bernardita

Los actos habían comenzado el sábado 10 de octubre en la parroquia de San Esteban Protomártir. A las 18:00 horas, el padre Mauricio Elías dio una conferencia sobre la historia y el significado espiritual del santuario de Lourdes. Una hora después se proyectó un documental elaborado para el aniversario, con imágenes y testimonios de las primeras peregrinaciones de la Hospitalidad y de su trayectoria posterior.

A las 21:00 horas se celebró una velada de oración ante la imagen de la Virgen de Lourdes. En ella, los fieles pudieron venerar las reliquias de santa Bernardita Soubirous, la joven a quien se apareció la Virgen en Lourdes en 1858. La programación se completó con una exposición de fotografías, recuerdos y objetos ligados a la historia de la Hospitalidad, abierta hasta el sábado en los salones parroquiales de San Esteban.

Medio siglo al servicio de los enfermos

La Hospitalidad nació en 1976. La impulsaron María García Moya y un grupo de enfermeras del antiguo Hospital Virgen de la Luz, después de haber peregrinado al santuario francés el año anterior. Desde entonces, médicos, enfermeras, camilleros y voluntarios han hecho posible que enfermos y personas con discapacidad viajen a Lourdes, y los han acompañado allí tanto en lo físico como en lo espiritual.

El Año Jubilar Hospitalario contempla cuatro celebraciones principales: la apertura del jubileo, la 50.ª peregrinación a Lourdes en julio, el Acto Jubilar de este domingo y la clausura, prevista para febrero de 2027. Durante 2026, la imagen de la Virgen Hospitalaria está recorriendo además numerosos municipios de la diócesis, comunidades religiosas e instituciones eclesiales, para acercar la devoción de Lourdes a quienes no pueden viajar al santuario.

La procesión del domingo reunió así las dos dimensiones que han definido a la Hospitalidad durante cincuenta años: la devoción a la Virgen y el servicio a los enfermos.

Con información de El Digital de Cuenca.

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