El Cine Teatro Salesianos de Vigo, propiedad de la congregación fundada por san Juan Bosco y situado a unos metros del colegio María Auxiliadora que los religiosos regentan en la calle Venezuela, acogerá el próximo sábado 17 de octubre a las 20:00 horas el espectáculo Mediumnidad, de la médium argentina Noelia Pace. Las entradas, a 52,80 euros, siguen a la venta en la propia página web del teatro salesiano.
Una sesión de espiritismo con sello salesiano
La web del Cine Teatro Salesianos no disimula el contenido del acto. Describe la velada como «una propuesta única que combina espiritualidad, reflexión y sanación», en la que el público «siente y vibra junto a las almas» y aprende «a coexistir con las almas» y a «identificar las señales del más allá». Pace se presenta como médium, tarotista, vidente y astróloga; en Argentina ha hecho fortuna en programas de televisión y pódcast, donde transmite mensajes de familiares difuntos a presentadoras emocionadas y presume de haber predicho el resultado de la final del Mundial.

Su gira española, del 12 al 27 de octubre, pasa por Bilbao, Santander, La Coruña, Santiago de Compostela, Vigo, Madrid, Barcelona, Valencia, Palma de Mallorca, Alicante y Murcia. En todas esas ciudades actúa en salas comerciales. Solo en Vigo lo hace bajo techo católico.
Lo que dice la Iglesia
El Catecismo de la Iglesia Católica es tajante: todas las formas de adivinación y «la evocación de los muertos» deben rechazarse, porque encubren «una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y los hombres» y contradicen el honor que se debe solo a Dios (n. 2116). El espiritismo, añade el número 2117, implica con frecuencia una práctica adivinatoria o mágica, y la Iglesia advierte a los fieles para que se guarden de él.
No hay, por tanto, mucho margen para la ambigüedad. Lo que se anuncia en el teatro de los salesianos de Vigo es, en el mejor de los casos, un espectáculo de lectura en frío que comercia con el dolor de los que han perdido a un ser querido; en el peor, exactamente aquello que la Iglesia prohíbe a sus hijos por el peligro espiritual que entraña. En ninguno de los dos supuestos se entiende que una congregación dedicada a la educación cristiana de los jóvenes preste su escenario, y menos aún a pocos metros de las aulas donde cada mañana se enseña el Catecismo.
Silencio de la congregación
Hasta el momento, ni la comunidad salesiana de Vigo ni la inspectoría han ofrecido explicación alguna sobre los criterios con los que se cede el teatro, ni han anunciado la cancelación del acto. Don Bosco, que fundó su obra para arrancar a los muchachos de Turín de la calle y acercarlos a los sacramentos, difícilmente habría imaginado que su casa de Vigo terminara vendiendo entradas para hablar con los muertos.