«Puta hostia», «muñeca hinchable», «¿te gusta el sexo?»: el castellano de la radio de los obispos

«Puta hostia», «muñeca hinchable», «¿te gusta el sexo?»: el castellano de la radio de los obispos

A las 11:58:38 del miércoles, la COPE emitió una promoción del Partidazo («escucha a Juanma Castaño, de lunes a viernes desde las once y media de la noche») y seis segundos después, sin música de por medio, «el Ángel del Señor anunció a María». Sesenta y seis segundos de Ángelus, con oración final y todo, y a las doce en punto la última hora. Ese minuto es, con la audiencia del Papa que cabe en un boletín, casi todo lo que la radio de los obispos dijo de Dios en horario de gente despierta. Lo demás lo dijo de otras cosas y con otro vocabulario.

A la una y tres de la madrugada, en el Partidazo, alguien celebró que un español pudiera ganar dos veces algo y lo llamó «puta hostia». De día el registro sube de nivel, no de decencia. A las seis y once, Jorge Bustos explicó que la barrera flotante que Interior puso en el Tarajal se ha hundido y que, hasta que llegue el muro, «la frontera seguirá siendo una especie de muñeca hinchable que yo no sé si los repele o los atrae».

Por la tarde, publicidad. A las 19:48 y a las 21:58, dos veces, una voz preguntó a los oyentes de La Linterna: «¿te gusta el sexo? Toma Energisil Vigor. Energisil contiene maca, que contribuye a estimular el deseo sexual». A las nueve y media, Luis del Val llamó a los proxenetas «hijos de puta de la peor especie».

Uno no es un mojigato, la COPE no tiene por qué sonar como un retiro de ejercicios. Pero el dueño es el que es, y el dueño tiene un catecismo que dedica un artículo entero, el 2148, a la blasfemia, y una campaña de once cuñas diarias pidiendo que le incluyan en el testamento. No parece mucho pedir que, entre una cosa y otra, la hostia no sirva de adjetivo. A las doce reza el Ángelus. A la una y tres, un señor grita puta hostia. Es la misma emisora, con el mismo propietario, y entre una cosa y otra no ha cambiado nada, salvo el patrocinador.

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