Hasta 30.000 personas participaron este domingo 20 de septiembre en Bratislava (Eslovaquia) en la quinta Marcha Nacional por la Vida, convocada para reclamar la protección de todo ser humano desde la concepción hasta la muerte natural. La movilización contó con el respaldo de la Conferencia Episcopal Eslovaca y recibió un saludo del Papa León XIV.
Familias, jóvenes y personas llegadas desde distintas regiones del país llenaron las calles del centro de la capital eslovaca en una convocatoria que tuvo entre sus principales reivindicaciones la protección de los niños no nacidos, el apoyo a las mujeres embarazadas en dificultades y la prohibición de la gestación subrogada.
Hasta 30.000 participantes
Según la agencia de noticias de la Conferencia Episcopal Eslovaca, los organizadores estimaron la participación en hasta 30.000 personas. La marcha partió de la plaza de la Libertad y recorrió distintas calles del centro de Bratislava antes de regresar al punto de partida.
La convocatoria estuvo precedida por misas y celebraciones litúrgicas en distintas iglesias de la capital, con participación de los obispos del país, y continuó con intervenciones de invitados eslovacos y extranjeros antes del comienzo de la marcha.
«Hay momentos de los que podemos estar orgullosos como nación, cuando hemos actuado justamente y nos hemos puesto del lado correcto de la historia. Entre esos momentos se encuentran también las Marchas Nacionales por la Vida», afirmó Patrik Daniška, coordinador principal de la convocatoria.
Los organizadores presentaron la movilización como una defensa del derecho a la vida de toda persona «desde la concepción hasta la muerte natural» y reclamaron medidas concretas para mejorar la protección jurídica de los niños no nacidos y ayudar a las madres y familias que atraviesan situaciones difíciles.
León XIV saluda a los participantes
La marcha recibió también un saludo del Papa León XIV, transmitido a los participantes por el nuncio apostólico en Eslovaquia, monseñor Nicola Girasoli.
La convocatoria se celebró bajo el patrocinio de la Conferencia Episcopal Eslovaca. Su secretario general, el sacerdote Ivan Ružička, explicó que el objetivo no se limita a reclamar protección para los niños antes de nacer, sino que comprende también la ayuda concreta a las madres y familias necesitadas.
«Nuestro mensaje es sencillo: toda vida humana tiene dignidad y debe ser protegida. Queremos proteger especialmente a los niños que aún no han nacido. Pero también queremos ayudar concretamente a las madres y a las familias en dificultad», señaló Ružička.
Contra la gestación subrogada
Uno de los objetivos específicos de la edición de este año fue reclamar que la prohibición de la gestación subrogada quede desarrollada expresamente en la legislación eslovaca.
«Un niño no es un producto y no puede ser objeto de un contrato. Por eso pedimos que la maternidad subrogada sea completamente prohibida en Eslovaquia», afirmó el secretario general del episcopado.
La reivindicación está relacionada con la reforma constitucional aprobada el año pasado en el país. Los organizadores quieren que varias de sus disposiciones tengan ahora desarrollo legislativo concreto, entre ellas la prohibición de la gestación subrogada, el consentimiento de los padres en cuestiones relacionadas con la educación sexual y las disposiciones relativas al sexo determinado biológicamente.
La Marcha Nacional por la Vida celebró este año su quinta edición. Las anteriores tuvieron lugar en Košice en 2013 y 2024 y en Bratislava en 2015 y 2019. La iniciativa está organizada por la asociación civil Marcha Nacional por la Vida bajo el patrocinio de la Conferencia Episcopal Eslovaca.