Una escultura blasfema representa a Cristo crucificado con dos metralletas en Marsella

Una escultura blasfema representa a Cristo crucificado con dos metralletas en Marsella

Una figura blasfema que representa a Cristo crucificado sosteniendo dos subfusiles Uzi ha provocado indignación en Marsella, Francia, donde forma parte de una exposición de arte urbano. La escultura fue instalada inicialmente en el exterior, a la vista desde el espacio público, pero los responsables terminaron trasladándola al interior ante las reacciones suscitadas y el «temor a que pudiera ser dañada».

La obra, realizada por el artista francés James Colomina, mide dos metros de altura, está fabricada en resina y aparece completamente pintada de rojo. Lleva por título Tu ne tueras point («No matarás») y se exhibe en L’Aérosol Marseille, un espacio dedicado al street art y al hip-hop instalado en una antigua fábrica de jabón de los barrios del norte de la ciudad.

Cristo crucificado con un arma en cada mano

Colomina presenta la obra como una denuncia de «la contradicción entre los principios morales que proclaman las sociedades contemporáneas y la violencia que estas mismas sociedades ejercen».

Para transmitir ese mensaje, sin embargo, el artista ha recurrido directamente a una representación blasfema de Jesucristo, colocando armas automáticas en las manos de quien aparece crucificado.

Trasladada al interior tras las reacciones

La figura fue colocada inicialmente en el exterior de L’Aérosol Marseille y podía contemplarse directamente desde el espacio público.

Los responsables del recinto decidieron posteriormente retirarla de ese emplazamiento y trasladarla al interior de la exposición, donde permanece actualmente.

Según explicó el director artístico del espacio, Yannick Alléno, se tomó la decisión por dos motivos: evitar que la representación pudiera herir las convicciones religiosas de algunos habitantes del barrio y proteger la propia escultura ante la posibilidad de que sufriera daños.

La figura no ha sido retirada de la exposición. Únicamente ha dejado de exhibirse en el exterior y continúa accesible al público dentro de L’Aérosol Marseille. La programación prevé que permanezca allí hasta el próximo 1 de noviembre.

No es la primera provocación de Colomina

James Colomina ha desarrollado buena parte de su obra mediante intervenciones provocadoras en espacios públicos, generalmente utilizando figuras humanas completamente pintadas de rojo para transmitir mensajes políticos o sociales.

En 2024 recurrió también a una figura vinculada a la Iglesia después de que se conocieran las acusaciones de abusos sexuales contra el Abbé Pierre. Colomina presentó entonces, en una iglesia desacralizada de Toulouse, una escultura del sacerdote francés tendido sobre un lecho mortuorio y representado con una erección.

El artista justificó la pieza como una denuncia de los abusos y del silencio que los habría rodeado.

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