León XIV ha ordenado la construcción de un nuevo edificio dentro de la Ciudad del Vaticano destinado principalmente a ampliar los espacios de la Biblioteca Apostólica Vaticana y del Archivo Apostólico Vaticano, después de que el crecimiento de sus fondos haya hecho insuficientes las instalaciones actualmente disponibles.
La decisión consta en un quirógrafo publicado este lunes 14 de septiembre, coincidiendo con la jornada en la que el Pontífice inaugura en la Biblioteca Vaticana la exposición «AQVA».
El nuevo inmueble se levantará en el área de la denominada «Fontana dell’Autoparco» y sus inmediaciones, dentro del territorio del Estado de la Ciudad del Vaticano.
El crecimiento de los fondos obliga a buscar nuevos espacios
León XIV explica que durante las últimas décadas se ha producido un «considerable incremento» del patrimonio bibliográfico de la Santa Sede y de la documentación generada por sus instituciones.
Como consecuencia, los espacios disponibles para la Biblioteca y el Archivo Apostólico han resultado insuficientes.
La necesidad de ampliar las instalaciones había sido abordada durante el pontificado anterior. Francisco había identificado un emplazamiento en el área extraterritorial de Letrán para disponer de nuevos espacios de conservación.
El proyecto cambia ahora de ubicación.
Según explica León XIV, durante los últimos meses han surgido nuevas posibilidades para construir dentro del propio territorio de la Ciudad del Vaticano, una solución que considera «sin duda preferible por múltiples razones» a la prevista anteriormente.
Un edificio compartido por la Biblioteca y el Archivo
El Papa dispone que la zona de la «Fontana dell’Autoparco» y sus inmediaciones sea destinada al Archivo Apostólico y a la Biblioteca Apostólica.
En ese espacio se construirá un nuevo edificio «según los más modernos principios arquitectónicos y tecnológicos» y respetando la normativa vigente.
Los espacios destinados a las dos instituciones deberán distribuirse de manera equitativa, aunque una parte del inmueble quedará reservada para otros servicios del Estado de la Ciudad del Vaticano.
El Governatorato ejecutará la obra de acuerdo con la Biblioteca y el Archivo Apostólico.
El Estado vaticano asumirá el gasto correspondiente a los espacios destinados a sus propios servicios. El traslado del parque automovilístico y el nuevo aparcamiento correrán, en cambio, a cargo del Archivo y de la Biblioteca.
Una nueva fundación para financiar el proyecto
León XIV ha establecido también el mecanismo mediante el cual deberán obtenerse y administrarse los recursos destinados a las obras.
La Biblioteca Apostólica y el Archivo Apostólico constituirán, como entidades fundadoras y promotoras, una fundación instrumental vaticana.
La nueva entidad tendrá como finalidad conseguir los recursos económicos necesarios para construir los espacios correspondientes a ambas instituciones y gestionar esos fondos.
Deberá regirse por las normas establecidas en la carta apostólica en forma de motu proprio de Francisco del 5 de diciembre de 2022 sobre las personas jurídicas instrumentales de la Curia Romana.
Mientras se construye el nuevo edificio, la Biblioteca Apostólica continuará utilizando los espacios de depósito que ocupa actualmente en el Pontificio Seminario Romano Mayor.
El quirógrafo tiene «inmediato, pleno y estable vigor» y será publicado en L’Osservatore Romano.