«Para estar informados»: el hoy secretario personal de León XIV compartió en Facebook, el mismo día de su publicación, la nota de la Conferencia Episcopal Peruana que inhabilitó a Ricardo Coronado, abogado canónico de las denunciantes de su maestro
El 24 de agosto de 2024, Edgard Rimaycuna compartió en su perfil de Facebook la nota de prensa de la Conferencia Episcopal Peruana que anunciaba la inhabilitación del canonista Ricardo Coronado, entonces abogado de las tres víctimas del padre Eleuterio Vásquez, «Lute». Lo hizo el mismo día de su publicación, con un único comentario: «Para estar informados». Rimaycuna, hoy secretario personal de León XIV, es discípulo del sacerdote acusado, según revela el libro El pastor y los lobos, de Santiago Roncagliolo.
La publicación
La nota de la CEP, fechada en Lima el 24 de agosto de 2024, comunicaba que en la 127ª Asamblea Plenaria los obispos habían «constatado» que el Rvdo. Ricardo Coronado Arrascue, del clero de Cajamarca, «no puede recibir la aprobación para fungir como abogado eclesiástico» y que debía prohibírsele «el ejercicio del patrocinio en las causas ya en curso», conforme al art. 111 §2 de la instrucción Dignitas connubii. Coronado representaba en ese momento a las tres mujeres que denunciaron haber sufrido abusos del padre Lute siendo menores impúberes.
Ese mismo día, Rimaycuna difundió la nota en su perfil personal —abierto y activo, en el que habitualmente comparte contenido diocesano y pontificio— con el texto «Para estar informados». InfoVaticana conserva captura y archivo de la publicación.
El contexto
La inhabilitación de Coronado se produjo semanas después de que este reclamara formalmente, en julio de 2024, el acceso al expediente canónico del padre Lute en nombre de las víctimas, acceso que se les venía negando. La medida presenta además una anomalía jurídica de fondo: el comunicado invocaba el canon 1483 del Código de Derecho Canónico, pero las conferencias episcopales carecen de potestad para inhabilitar abogados — la habilitación corresponde a cada tribunal. Un órgano sin competencia judicial emitió así un pronunciamiento público contra el letrado de unas víctimas de abusos justo cuando este exigía transparencia. En diciembre de 2024, Coronado fue dimitido del estado clerical por decreto, tras un expediente exprés y sin proceso judicial con garantías. Las denunciantes se quedaron sin representación letrada y la Iglesia no les proporcionó otra.
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En agosto de 2024, Rimaycuna residía en Italia desde hacía casi un año: había dejado Chiclayo en octubre de 2023 para trasladarse al entorno del entonces cardenal Robert Prevost, prefecto del Dicasterio para los Obispos. Tras la elección de este como León XIV, fue nombrado su secretario personal el 8 de mayo de 2025 y, en noviembre de 2025, Capellán de Su Santidad.
El vínculo con el acusado
Como publicó ayer InfoVaticana, El pastor y los lobos (Seix Barral, 2026) —una obra elogiosa con el Pontífice, elaborada con fuentes de su entorno— identifica a Rimaycuna como «un discípulo de Lute» al describir cómo Prevost «contaba con la popularidad de Lute para evangelizar y crear vocaciones sacerdotales». Rimaycuna celebró su primera misa en 2014 en la parroquia San José Obrero de La Victoria, donde Lute había sido párroco y donde las víctimas sitúan parte de los hechos denunciados.
La publicación de agosto de 2024 acredita que, desde Roma y desde el círculo inmediato de Prevost, Rimaycuna seguía en tiempo real el desarrollo del caso de su maestro. Es, hasta donde consta, su único pronunciamiento público sobre el asunto.
El caso del padre Lute continúa sin resolverse. La investigación instruida en 2022 bajo el entonces obispo Prevost fue calificada por el delegado eclesiástico Giampiero Gambaro, ante las propias víctimas, de «una tomadura de pelo». La dispensa del estado clerical concedida a Vásquez el 15 de septiembre de 2025 pretendió cerrar el proceso penal canónico sin esclarecimiento de los hechos ni reparación a las denunciantes, que mantienen abiertas sus reclamaciones ante el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.