La peregrinación de la Latin Mass Society (LMS) a Walsingham, en Inglaterra, ha alcanzado un nuevo récord de participación con 240 peregrinos, frente a los 200 registrados en 2025. La organización vincula el fuerte crecimiento de los últimos años al renovado interés por la Misa tradicional tras las restricciones introducidas por Traditionis custodes.
Según informa The Catholic Herald, la peregrinación se celebró del 27 al 30 de agosto y recorrió más de 80 kilómetros hasta Walsingham, en el condado de Norfolk, uno de los principales lugares de devoción mariana de Inglaterra. Durante cada jornada se celebró Misa solemne según el rito romano tradicional, acompañada de oraciones, cantos e himnos en honor de Nuestra Señora de Walsingham.
Un crecimiento acelerado tras Traditionis custodes
Joseph Shaw, presidente de la Latin Mass Society, aseguró que la participación «aumentó rápidamente después del Covid y de Traditionis custodes», el motu proprio promulgado por Francisco en 2021 que restringió la celebración de la liturgia romana tradicional.
El crecimiento se ha producido precisamente durante los años posteriores a la entrada en vigor de esas restricciones. Antes de comenzar la peregrinación de este año, Shaw reconocía que podía parecer una paradoja, pero sostenía que las medidas habían contribuido a aumentar la visibilidad de la liturgia tradicional.
«Está poniendo el foco sobre lo que hacemos y llamando la atención de la gente sobre la Misa tradicional. Siempre anima a la gente a conocerla», explicó.
La peregrinación ha crecido de forma sostenida desde sus comienzos. La propia LMS la presenta como una iniciativa inspirada tanto en las peregrinaciones medievales como en la actual peregrinación tradicional de Chartres y otros encuentros semejantes celebrados en distintos países.
Cerca de 500 fieles en la Misa de Walsingham
La edición de este año presentó además una novedad. La reserva solicitada por la Latin Mass Society para celebrar el domingo en el santuario católico de Walsingham fue rechazada, algo que, según The Catholic Herald, ocurría por primera vez desde el comienzo de la peregrinación a pie.
La Misa se celebró finalmente en los terrenos de la antigua abadía, donde se encontraba el priorato medieval y el histórico santuario de Walsingham.
A los 240 peregrinos que habían realizado el recorrido se sumaron numerosos fieles llegados expresamente para la jornada, hasta reunir una congregación de alrededor de 500 personas.
«Se nos unieron más peregrinos que habían venido para pasar el día y tuvimos una congregación de unas 500 personas», relató Shaw. La afluencia superó incluso las previsiones de la organización: «Nos quedamos sin formas en la Comunión, pese a haber llenado dos copones».
Shaw agradeció al obispo de East Anglia, Peter Collins, las autorizaciones concedidas para las celebraciones litúrgicas, así como a los responsables de los terrenos de la abadía, los voluntarios y los benefactores que hicieron posible la peregrinación.
Una peregrinación por la conversión de Inglaterra
Los peregrinos afrontaron durante cuatro días un recorrido de más de 50 millas. La organización movilizó ocho vehículos de apoyo, dos furgonetas para el equipaje, un vehículo destinado a la sacristía, otro para el material de cocina, un altar portátil sobre un remolque y una cocina móvil.
Las condiciones meteorológicas endurecieron especialmente la marcha. Una intensa lluvia cayó durante la tarde del viernes y provocó que numerosos peregrinos sufrieran problemas en los pies, obligando a intervenir con mayor frecuencia a los equipos de primeros auxilios.
Shaw señaló que, además de ser la edición más numerosa, había sido una de las más exigentes y destacó que esas dificultades ofrecieron a los participantes «mucha penitencia» que ofrecer por la intención principal de la peregrinación: la conversión de Inglaterra.
Walsingham, el «Nazaret de Inglaterra»
La devoción a Nuestra Señora de Walsingham se remonta tradicionalmente al año 1061, cuando la Virgen se habría aparecido a la noble inglesa Richeldis de Faverches y le habría pedido construir una reproducción de la casa de Nazaret.
Walsingham se convirtió posteriormente en uno de los grandes centros de peregrinación de la Europa medieval y llegó a ser conocido como el «Nazaret de Inglaterra». El santuario medieval fue destruido durante la Reforma inglesa, aunque la peregrinación católica al lugar fue recuperada siglos después.
La Latin Mass Society acude a Walsingham desde la década de 1970, inicialmente en autobús y automóvil. La actual peregrinación a pie comenzó en 2010 y ha experimentado un notable aumento de participantes durante los últimos años.
Para Shaw, la expansión de la peregrinación después de las restricciones impuestas a la Misa tradicional muestra que estas medidas han terminado despertando el interés de nuevos fieles por una liturgia que, lejos de desaparecer de este encuentro, congregó este año a la mayor cantidad de peregrinos de su historia.