Escupitajos y piedras contra una iglesia armenia en Jerusalén

Escupitajos y piedras contra una iglesia armenia en Jerusalén

La iglesia armenia de la Ciudad Vieja de Jerusalén fue objeto de un ataque durante la noche del sábado, cuando varias personas escupieron contra el templo y lanzaron piedras contra el edificio. La Policía israelí detuvo a seis sospechosos, cinco de ellos menores de edad, en un nuevo episodio de hostigamiento contra la presencia cristiana en la ciudad santa.

Según informó la agencia KNA, las detenciones se produjeron tras el aviso de varios ciudadanos. La Policía solicitó prisión preventiva para tres de los sospechosos, mientras que los otros tres fueron puestos en libertad bajo determinadas condiciones.

Un patrón de agresiones contra los cristianos

El ataque no constituye un hecho aislado. En las últimas semanas, distintas organizaciones y medios internacionales han alertado del incremento de las agresiones contra iglesias, monasterios, religiosos y fieles cristianos, especialmente en la Ciudad Vieja de Jerusalén.

El Religious Freedom Data Center (RFDC) documentó 83 ataques contra cristianos entre abril y junio de 2026, casi el doble de los registrados en el trimestre anterior. La mayoría de los incidentes ocurrieron en Jerusalén y consistieron en escupitajos, agresiones físicas, amenazas, insultos, actos vandálicos y lanzamiento de piedras y otros objetos contra iglesias y monasterios.

El informe también señala que muchos de los agresores son menores de edad y que, en algunos casos, actúan alentados por sus propios padres, un dato que vuelve a aparecer en este último incidente, donde cinco de los seis detenidos son menores.

Crece la preocupación entre las comunidades cristianas

El aumento de estos ataques ha sido denunciado reiteradamente por las Iglesias de Tierra Santa. Un amplio reportaje publicado este fin de semana por The Wall Street Journal recoge testimonios de sacerdotes y religiosos que aseguran que los escupitajos, insultos y actos de hostigamiento se han convertido en una realidad cotidiana para quienes visten hábito o portan signos visibles de su fe en Jerusalén.

Entre los episodios más graves de este año figura la agresión sufrida en abril por una religiosa francesa en el Monte Sión, que fue empujada al suelo y pateada por un extremista judío. El agresor fue detenido y el ataque provocó una amplia condena internacional.

La Policía promete actuar con firmeza

Tras el ataque contra la iglesia armenia, la Policía israelí aseguró que «toma muy en serio todas las formas de violencia y racismo» y reiteró su compromiso de actuar «con determinación» para identificar a los responsables, llevarlos ante la justicia y garantizar la seguridad pública.

El nuevo incidente vuelve a poner de manifiesto la creciente vulnerabilidad de las comunidades cristianas en Jerusalén, donde las agresiones contra lugares de culto, clérigos y fieles se han convertido en una preocupación cada vez más frecuente para las Iglesias presentes en Tierra Santa.

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