La compleja sucesión del historiador y ensayista francés Patrick Buisson ha quedado finalmente resuelta. Más de dos años y medio después del fallecimiento de quien fuera uno de los principales asesores del expresidente francés Nicolas Sarkozy, un acuerdo entre las distintas partes implicadas ha confirmado a la Fraternidad San Vicente Ferrer como heredera universal de su patrimonio, al tiempo que ha fijado el destino de los archivos políticos más sensibles del intelectual francés.
Buisson, fallecido el 26 de diciembre de 2023 a los 74 años, había dispuesto en un testamento redactado en marzo de 2021 que la Fraternidad San Vicente Ferrer recibiera la totalidad de sus bienes. Sin embargo, la presencia entre el legado de un importante fondo documental —integrado por manuscritos, correspondencia, cuadernos de notas, discos duros y miles de archivos digitales relacionados con su actividad política— obligó a abrir un largo proceso para determinar qué documentos debían permanecer en la herencia y cuáles tenían la consideración de archivos públicos.
Los documentos del Elíseo pasarán a los Archivos Nacionales
El principal punto de discusión afectaba a la documentación generada durante los años en que Buisson formó parte del círculo más cercano de Nicolas Sarkozy en el Palacio del Elíseo. Entre ese material figuraban las célebres grabaciones realizadas entre 2007 y 2012, además de notas, borradores de discursos, informes y otros documentos relacionados con la actividad de la Presidencia francesa.
Tras el inventario realizado por los Archivos Nacionales de Francia, se decidió que toda la documentación vinculada al ejercicio de la Presidencia de la República pasará a integrarse en el fondo oficial de la presidencia de Nicolas Sarkozy, donde será conservada conforme a la legislación francesa sobre archivos públicos. Su consulta permanecerá sometida a las restricciones previstas por la ley y solo podrá autorizarse en los plazos y condiciones establecidos para este tipo de documentación.
La Fraternidad San Vicente Ferrer mantiene, no obstante, su condición de heredera universal del resto del patrimonio de Patrick Buisson, una vez resuelta una sucesión que se prolongó durante más de dos años y medio.
Una estrecha relación con la Fraternidad
La decisión testamentaria no fue improvisada. Patrick Buisson mantenía desde hacía años una estrecha relación con la Fraternidad San Vicente Ferrer y con los ambientes del catolicismo tradicional francés. En 2018 participó, junto al padre Louis-Marie de Blignières, fundador de la Fraternidad, en una conferencia dedicada al legado de Mayo del 68, y posteriormente mantuvo el contacto con la comunidad, llegando incluso a plantear la posibilidad de confiarle la custodia de sus archivos.
Historiador y ensayista, Buisson defendió reiteradamente el papel del cristianismo como uno de los pilares de la identidad y de la civilización francesa. Esa cercanía a la Iglesia fue reconocida también por la Santa Sede, que durante el pontificado de Benedicto XVI le concedió, en 2010, la dignidad de comendador de la Orden de San Gregorio Magno, una de las principales distinciones pontificias otorgadas a fieles laicos por sus servicios a la Iglesia.
Con la resolución de la sucesión, la Fraternidad San Vicente Ferrer conserva el legado que Patrick Buisson quiso confiarle en vida, mientras que los documentos relacionados con la Presidencia francesa pasarán a formar parte del patrimonio documental del Estado, garantizando su conservación para el estudio histórico del quinquenio de Nicolas Sarkozy.