Los graves incendios forestales que desde hace varios días afectan al oeste de la Comunidad de Madrid y al sur de la provincia de Ávila mantienen en vilo a miles de personas y movilizan un amplio dispositivo de emergencia. El avance simultáneo de varios focos, favorecido por las condiciones meteorológicas, ha obligado a evacuar a más de 10.000 personas en municipios madrileños como Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y Aldea del Fresno, mientras el incendio declarado en Burgohondo continúa siendo uno de los principales motivos de preocupación por su evolución y por la amenaza que representa para ambos territorios.
Es en este contexto que el obispo de Ávila, Mons. Jesús Rico García, ha expresado su cercanía a los afectados por el incendio originado en Burgohondo, que se ha extendido a otras localidades de la provincia y ha alcanzado la Reserva Natural del Valle de Iruelas. Además de asegurar su oración por las víctimas y por quienes combaten las llamas, el prelado ha puesto a disposición de los damnificados los medios humanos y materiales de la diócesis.
Cercanía a los evacuados y apoyo a los equipos de extinción
En el comunicado, el prelado asegura seguir «con honda preocupación» la evolución del incendio, originado en Burgohondo y extendido a otras localidades de la provincia. Mons. Rico manifiesta especialmente su cercanía a los vecinos evacuados de la zona del embalse del Burguillo, de El Tiemblo y de otros núcleos cercanos, que están sufriendo las consecuencias del avance de las llamas.
El obispo también expresa su reconocimiento a los bomberos, brigadas forestales, fuerzas y cuerpos de seguridad y servicios de emergencia que trabajan sin descanso para contener el fuego y proteger tanto a la población como a las viviendas amenazadas.
La Iglesia ofrece ayuda a las familias afectadas
La diócesis de Ávila ha anunciado que pone a disposición de los damnificados sus medios materiales y humanos a través de las parroquias de la zona y de sus sacerdotes, con el fin de acompañar y prestar la ayuda que sea necesaria a las familias afectadas por el incendio.
Invitación a la oración
Finalmente, Mons. Jesús Rico ha encomendado bajo el amparo de la Virgen a todos los afectados y ha pedido a los fieles que recen por la protección de los vecinos, por la seguridad de quienes combaten el incendio y para que la emergencia pueda resolverse cuanto antes. Asimismo, ha animado a toda la diócesis a permanecer unida y solidaria en estos momentos de especial dificultad.