Las Hermanas Carmelitas han cerrado la casa que mantenían en Zújar, en la diócesis de Guadix, después de 52 años de presencia y servicio pastoral en la localidad y en otros pueblos cercanos.
La despedida tuvo lugar el pasado 16 de julio, fiesta de la Virgen del Carmen, durante una celebración presidida por el párroco, Valeriano Plaza. La jornada estuvo marcada por el agradecimiento a las religiosas y por la tristeza ante una decisión motivada por la falta de vocaciones en la congregación.
Durante la Eucaristía, las Hijas de la Virgen María del Monte Carmelo renovaron su voto devocional y se bendijeron e impusieron escapularios a los numerosos fieles presentes.
La hermana Rita dirigió unas palabras de despedida y agradecimiento al pueblo de Zújar por la acogida recibida y por los años compartidos al servicio de la parroquia. El párroco destacó la labor desarrollada por las religiosas y pidió a la Virgen de la Cabeza, patrona de la localidad, un aumento de vocaciones que permita en el futuro reabrir la casa.
Más de medio siglo de servicio pastoral
Las últimas religiosas destinadas en Zújar han sido las hermanas Rita y Elisda, ambas de origen indonesio. Su marcha pone fin a una presencia iniciada en 1974.
Durante estas cinco décadas, las Carmelitas colaboraron con la actividad apostólica de la parroquia y extendieron su servicio a las localidades próximas de Bácor, Baúl, Freila y Cuevas del Campo.
Su labor se centró especialmente en la atención a niños, ancianos y enfermos, además de su participación en diversas actividades parroquiales y diocesanas.
Las dos religiosas formaban también parte de la coral Villa de Zújar desde sus comienzos, agrupación que acompañó musicalmente la Misa de despedida.
Tras la celebración, los vecinos participaron en un encuentro en los salones parroquiales, donde expresaron su afecto y agradecimiento a las hermanas por los años de dedicación.
La comunidad mantiene la esperanza de que un eventual aumento de vocaciones permita algún día recuperar la presencia de la congregación en Zújar.