León XIV asistirá este sábado al concierto que la diócesis de Albano ha organizado en su honor en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, un acto con el que la Iglesia local quiere expresar su cercanía al Pontífice durante su estancia estival en la tradicional residencia papal, recuperada este año como lugar de descanso del Papa.
El concierto comenzará a las 21:00 horas en el patio del Palacio Apostólico y contará con la presencia del Santo Padre. La iniciativa ha sido promovida por la diócesis suburbicaria de Albano como un gesto de afecto hacia León XIV con motivo de su permanencia en Castel Gandolfo.
Un homenaje de la diócesis de Albano
El obispo de Albano, Vincenzo Viva, explicó que el concierto quiere ser una expresión de comunión con el Papa y de gratitud por su presencia en la diócesis.
«La renovada presencia del Santo Padre en nuestra diócesis ha llenado de alegría a nuestra iglesia local y a sus fieles. Deseamos ofrecer este concierto sinfónico como un gesto de afecto y comunión», afirmó el prelado.
Viva expresó además el deseo de que la velada quede en el recuerdo «como un momento de auténtica belleza y don compartido», acompañada de la oración por el ministerio del Pontífice.
Un programa dedicado a Paganini y Bellini
El concierto se abrirá con la interpretación de La Polonesa, perteneciente al Concierto para violín n.º 3 en mi mayor de Niccolò Paganini, a cargo del violinista Marco Rogliano.
A continuación, la pianista Rossana Tomassi Golkar interpretará Norma: Fantasía libre y variaciones para piano y orquesta, una reelaboración de la célebre ópera de Vincenzo Bellini realizada por el compositor argentino Luis Bacalov, ganador del Premio Óscar.
La interpretación estará acompañada por una proyección visual inspirada en algunos de los momentos más representativos de la obra y contará con un piano de cola Bechstein de la colección Fabbrini.
Los dos solistas actuarán junto a la orquesta I Musici di Parma, integrada por 55 músicos y dirigida por Pier Carlo Orizio.
Agradecimiento a colaboradores y benefactores
Con motivo de la presentación del concierto, el obispo Viva agradeció la colaboración de los benefactores que han hecho posible la iniciativa, así como el trabajo de los artistas, de la oficina diocesana de Música Sacra, del personal de las Villas Pontificias y de la Prefectura de la Casa Pontificia.
«La belleza, cuando florece, es siempre fruto de muchas manos ocultas», concluyó el prelado.