La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó este jueves al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo a informar de inmediato sobre el paradero de monseñor Abelardo Mata Guevara, obispo emérito de Estelí, y a garantizar su vida e integridad, en un nuevo pronunciamiento en el que también denunció la persecución sistemática contra la Iglesia católica en Nicaragua. El comunicado del organismo llega cuando ya han transcurrido más de dos semanas desde la detención del prelado y continúan las dudas sobre su situación real.
Según la información difundida por la CIDH, el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI) recibió denuncias de que monseñor Mata, de más de 80 años y beneficiario de medidas cautelares otorgadas por la propia Comisión, fue detenido el 29 de junio junto al presbítero Rigoberto Delgadillo Sánchez, el párroco Francisco Morales y el diácono Wilfredo Arauz Rodríguez como represalia por presidir una celebración religiosa.
Sin información independiente sobre su estado de salud
El organismo señala que, tras la detención, el obispo habría permanecido bajo un régimen de arresto domiciliario. Aunque el Ministerio del Interior informó el 4 de julio que el prelado estaba «bajo indagación», la CIDH subraya que no existe ninguna información independiente que permita verificar su paradero o conocer su estado de salud, una circunstancia especialmente preocupante debido a su edad y a las enfermedades que padece.
En días anteriores, diversas voces de la Iglesia expresaron también su preocupación por la situación del obispo. Los obispos de Centroamérica solicitaron al régimen que le permita recibir atención médica, mientras que la investigadora nicaragüense Martha Patricia Molina denunció que, pese al paso de los días, ni siquiera las personas más cercanas al prelado han podido conocer dónde se encuentra.
Denuncias de hostigamiento contra familiares y colaboradores
La CIDH informó asimismo de que ha recibido denuncias sobre el asedio, la vigilancia y otras represalias dirigidas contra Jeffer Chavarría, representante de monseñor Mata ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y beneficiario de medidas provisionales de la Corte Interamericana, así como contra su familia y los familiares del obispo.
Para la Comisión, estas actuaciones forman parte de un patrón represivo más amplio que busca silenciar las voces críticas y sembrar el temor entre quienes denuncian las violaciones de derechos humanos.
Un patrón de persecución contra la Iglesia
En su comunicado, la CIDH condenó el ocultamiento del paradero de personas detenidas arbitrariamente, una práctica que calificó como uno de los mecanismos más graves de la represión ejercida por el régimen nicaragüense. Recordó que desde 2025 varios detenidos murieron bajo custodia estatal después de que sus familias permanecieran durante semanas o meses sin conocer su situación.
El organismo reiteró además que, desde el inicio de la crisis política en 2018, ha documentado un patrón sistemático de persecución contra la Iglesia católica que incluye vigilancia, restricciones al culto, detenciones arbitrarias, expulsiones del país, privación de la nacionalidad, confiscación de bienes y cierre forzoso de congregaciones religiosas.
A juicio de la Comisión, estas acciones constituyen una de las manifestaciones más graves del cierre del espacio cívico y democrático en Nicaragua y afectan directamente al ejercicio de la libertad religiosa.
Llamamiento a la liberación del obispo
La CIDH recordó que la Convención Americana sobre Derechos Humanos protege el derecho a la libertad de conciencia y de religión y advirtió de que la persecución contra la Iglesia está impidiendo a muchos nicaragüenses vivir y manifestar libremente su fe.
El organismo instó al régimen de Ortega y Murillo a informar de inmediato sobre el paradero de monseñor Abelardo Mata, garantizar su integridad física y, si continúa privado de libertad, proceder a su liberación. Asimismo, reclamó que se permita el contacto inmediato con sus familiares y representantes y que cesen las represalias contra ellos y contra los miembros de la Iglesia católica.