La Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales rechaza ser calificada por Amnistía Internacional como organización «anti-derechos»

La Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales rechaza ser calificada por Amnistía Internacional como organización «anti-derechos»

La Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales ha defendido su labor en favor de la vida, la libertad religiosa y la dignidad humana después de que Amnistía Internacional Reino Unido la incluyera en un informe que identifica a diversas organizaciones como parte del denominado movimiento «anti-derechos». La respuesta fue remitida a LifeSiteNews, medio que solicitó la valoración de los obispos tras la publicación del documento.

El informe de Amnistía Internacional, titulado A growing threat: the anti-rights movement in the UK («Una amenaza creciente: el movimiento anti-derechos en el Reino Unido»), situaba junto a la conferencia episcopal a otras entidades provida, organizaciones cristianas y grupos críticos con la ideología de género. Posteriormente, el documento fue retirado de la página web de la organización.

«La Iglesia trabaja para defender los derechos otorgados por Dios»

En su respuesta, la Conferencia Episcopal rechazó la caracterización realizada por Amnistía Internacional y reivindicó que su actuación se fundamenta en la defensa de la dignidad de toda persona.

«La Iglesia católica trabaja para defender los derechos otorgados por Dios a toda la humanidad, sin excepción».

Los obispos señalaron que ese compromiso incluye «los derechos de quienes son encarcelados injustamente, de los refugiados y migrantes, de las víctimas de trata y el derecho a la vida de todas las personas desde la concepción hasta la muerte natural».

Asimismo, recordaron que la Iglesia defiende la libertad de religión, de conciencia y de expresión, citando la declaración conciliar Dignitatis humanae.

«Nuestra convicción sobre la dignidad de toda persona, de la que deriva una correcta comprensión de los derechos humanos, inspira todo nuestro trabajo en el ámbito de la justicia social en Inglaterra y Gales».

El informe cuestiona a organizaciones provida y defensoras del matrimonio tradicional

El documento elaborado por Amnistía Internacional incluía a la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales junto al Catholic Herald, Right to Life UK, Centre for Bioethical Reform UK y otras organizaciones provida y cristianas.

Según el informe, estas entidades formarían parte de un movimiento contrario a determinados derechos por defender la protección de la vida prenatal, el matrimonio entre un hombre y una mujer o posiciones críticas con la ideología de género.

El texto también expresaba preocupación por lo que describía como un retroceso en la protección de los llamados «derechos LGBT+» y por el crecimiento en el Reino Unido de organizaciones críticas con la autodeterminación de género.

Además, proponía que los grupos incluidos en la lista perdieran su condición de entidades benéficas reconocidas oficialmente.

La respuesta de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales insiste en que esa defensa de la vida forma parte de una concepción más amplia de los derechos humanos, que abarca también la protección de los más vulnerables y la libertad de conciencia y de religión.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando