El papa León XIV ha nombrado al sacerdote romano don Pier Luigi Stolfi nuevo moderador de la Curia de la diócesis de Roma, un cargo de nueva creación dentro de la estructura del Vicariato de Roma que tendrá como misión asistir al cardenal vicario, Baldo Reina, en la coordinación del gobierno ordinario de la diócesis del Papa.
El nombramiento desarrolla una de las principales novedades introducidas por León XIV en el motu proprio Confirma Fratres Tuos, publicado el pasado 30 de junio, con el que actualizó la constitución apostólica In Ecclesiarum Communione, promulgada por el papa Francisco en 2023 para reformar el Vicariato de Roma.
Una nueva figura para coordinar el Vicariato de Roma
El moderador de la Curia será el encargado de coordinar los distintos departamentos del Vicariato, supervisar la actividad administrativa y velar por el correcto desempeño del personal. En la práctica, desempeñará funciones similares a las de un director general, aliviando parte de la carga de gestión que hasta ahora recaía sobre el cardenal vicario y el vicegerente.
El motu proprio establece que este responsable será nombrado directamente por el Papa, a propuesta del cardenal vicario, por un período de cinco años, renovable por un segundo mandato.
Asimismo, el documento precisa que el moderador «coadyuva al cardenal vicario en el ejercicio de sus funciones», «coordina las actividades del Vicariato conforme a sus directrices» y «vigila el correcto cumplimiento de las tareas confiadas al personal».
Una larga trayectoria al servicio de la diócesis de Roma
Nacido en Roma el 14 de septiembre de 1970, don Pier Luigi Stolfi cursó su formación en el Seminario Romano Menor y posteriormente en el Seminario Romano Mayor. Obtuvo el bachillerato en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana y realizó estudios de especialización en Matrimonio y Familia en el Instituto Juan Pablo II.
Fue ordenado sacerdote para la diócesis de Roma el 28 de abril de 1996 y, desde entonces, ha desarrollado la mayor parte de su ministerio en distintos ámbitos pastorales, formativos y administrativos del Vicariato.
Entre 1996 y 2001 fue vicerrector del Pontificio Seminario Romano Menor. Más tarde ejerció como vicario parroquial de San Dámaso y trabajó en la Oficina Litúrgica del Vicariato. Entre 2006 y 2008 desempeñó el cargo de vicerrector del Pontificio Seminario Romano Mayor.
Especialista en patrimonio y administración eclesiástica
Buena parte de su trayectoria ha estado ligada a la conservación del patrimonio eclesiástico y a la administración de la diócesis de Roma.
Entre 2008 y 2017 fue subdirector de la Oficina para la Edificación de Iglesias del Vicariato, organismo del que posteriormente asumiría la dirección. También fue responsable de la sección de Arte Sacro y Bienes Culturales, secretario general de la Obra Romana para la Preservación de la Fe y la Construcción de Nuevas Iglesias, y responsable del Palacio Apostólico Lateranense.
Durante esos años recibió además diversos encargos extraordinarios, entre ellos la gestión de varias archicofradías romanas, incluida la de San Giuseppe dei Falegnami, cuya reconstrucción supervisó tras el derrumbe del techo del templo.
Desde 2020 es párroco de San Lino, en el barrio romano de Pineta Sacchetti. Además, desde 2024 forma parte del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores de la diócesis de Roma; en 2025 fue nombrado prefecto de la XXXIII Prefectura diocesana y, desde mayo de 2024, preside el Instituto de la Santísima Asunta, conocido como «Tata Giovanni», junto con la anexa Opera Pia De Angelis.
Aplicación de la reforma impulsada por León XIV
Aunque la figura del moderador de la Curia ya existe en algunas diócesis italianas, se trata de un cargo inédito en la diócesis de Roma.
Con este nombramiento, León XIV pone en marcha una de las principales novedades introducidas por el motu proprio Confirma Fratres Tuos. El nuevo moderador ejercerá un mandato de cinco años, renovable por un segundo quinquenio, y tendrá la misión de coordinar la actividad del Vicariato de Roma, ejecutar las directrices del cardenal vicario y reforzar el funcionamiento de la administración de la diócesis cuyo obispo es el propio Pontífice.