La visita de León XIV a Tenerife generó un impacto económico de 5,7 millones de euros

La visita de León XIV a Tenerife generó un impacto económico de 5,7 millones de euros

La visita del papa León XIV a Santa Cruz de Tenerife el pasado 12 de junio no solo congregó a decenas de miles de fieles, sino que también dejó un importante impacto económico en la isla. Un estudio encargado por el Ayuntamiento de la capital tinerfeña cifra en 5,71 millones de euros los beneficios generados por el acontecimiento, impulsados principalmente por la hostelería, el alojamiento, el transporte y el comercio.

El informe, elaborado por la Sociedad de Desarrollo a partir de 961 encuestas realizadas entre asistentes y residentes en Tenerife, calcula un impacto económico directo de 3,04 millones de euros, al que se suman 1,35 millones de impacto indirecto y 1,32 millones de impacto inducido. En conjunto, la celebración movilizó a unas 47.600 personas en torno a la misa presidida por el Pontífice en el puerto de Santa Cruz.

Una movilización de fieles llegada desde dentro y fuera de la isla

El estudio señala que el 89,4 % de los asistentes se desplazó expresamente a Santa Cruz con motivo de la visita papal. La mayor parte del público acudió como asistente general (88 %), mientras que un 8 % lo hizo como peregrino o integrado en un grupo religioso.

El perfil predominante fue el de una mujer de entre 45 y 64 años. Aunque el 92 % de los participantes residía en Tenerife —principalmente en Santa Cruz y La Laguna—, también llegaron visitantes desde otras islas, distintas comunidades autónomas y países como Alemania, Colombia y Venezuela.

Solo el 13 % de los asistentes pernoctó fuera de su domicilio habitual. De ellos, siete de cada diez eligieron alojamientos situados en Santa Cruz de Tenerife. La opción más frecuente fue hospedarse en viviendas de familiares o amigos, seguida de los hoteles de cuatro y cinco estrellas.

En cuanto a los desplazamientos, el 41 % de los asistentes acudió caminando al lugar de la celebración, el 28 % utilizó la guagua, el 17 % el tranvía y el 15 % el vehículo privado. Entre quienes viajaron desde fuera de Tenerife, el 90 % llegó por vía aérea.

Hostelería, alojamiento y transporte concentraron el mayor gasto

Cada asistente desembolsó una media de 79,63 euros, de los cuales 63,88 euros se gastaron en Santa Cruz de Tenerife y 15,76 euros en otros municipios de la isla.

La restauración fue el sector más beneficiado, con un volumen de negocio de 1,11 millones de euros. Le siguieron el alojamiento, con 714.494 euros; el transporte para llegar a la isla, con 564.548 euros; y las compras no alimenticias, que alcanzaron los 327.750 euros.

El estudio añade que por cada euro de gasto directo realizado por los asistentes se generaron 0,88 euros adicionales en la economía local gracias a los efectos indirectos e inducidos, lo que pone de relieve el efecto multiplicador que tuvo la visita papal sobre la actividad económica.

Una proyección que trasciende el ámbito religioso

Además de su repercusión económica, el informe destaca el impacto social y mediático del acontecimiento. El 94 % de los tinerfeños siguió la llegada del Papa o la celebración de la misa a través de la televisión, mientras que la organización recibió valoraciones superiores al notable en aspectos como la seguridad, la limpieza y el desarrollo general del evento.

Entre los principales beneficios percibidos por los encuestados sobresalen la proyección mediática y el prestigio internacional de Santa Cruz de Tenerife, señalados por el 43,5 % de los participantes. A ello se suman la cohesión social (23,6 %), el impacto económico (20,1 %) y el impulso a la imagen turística de la ciudad.

El estudio concluye así que la visita de León XIV dejó una huella que fue más allá del ámbito estrictamente religioso, al generar un efecto positivo tanto sobre la economía local como sobre la proyección exterior de la capital tinerfeña.

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