El secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin, ha recordado que las ordenaciones episcopales realizadas sin mandato pontificio «son un acto cismático» y ha expresado su «gran dolor» por las cuatro consagraciones celebradas este miércoles por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) en Écône (Suiza).
Preguntado por los periodistas durante un acto celebrado el 1 de julio, Parolin aseguró que estos hechos «hiere[n] profundamente la unidad de la Iglesia».
«No creo que haya mucho que decir sobre este episodio. Ante todo, quiero expresar un gran dolor, porque, hablando de la unidad de la Iglesia, un acto como este hiere profundamente la unidad de la Iglesia», afirmó el purpurado.
El secretario de Estado recordó que «las ordenaciones episcopales sin mandato pontificio rompen la unidad de la Iglesia» y añadió que este tipo de actos «están sujetos a sanciones muy precisas, que fundamentalmente son la excomunión».
No obstante, evitó pronunciarse sobre los pasos que dará la Santa Sede tras las consagraciones. «No conozco los plazos ni la manera en que será tratada formalmente esta cuestión», respondió al ser preguntado sobre una eventual declaración de excomunión.
El Concilio Vaticano II, en el centro del desacuerdo
A pesar de la gravedad de lo ocurrido, Parolin manifestó su deseo de que el diálogo entre la Santa Sede y la Fraternidad pueda reanudarse.
«Espero que, a pesar de lo ocurrido hoy, el diálogo pueda volver a comenzar y que verdaderamente se encuentre una solución también para este caso», señaló.
«El punto fundamental es el Concilio, es decir, si se acepta o no el Concilio Vaticano II», explicó. «No se puede pensar que la historia de la Iglesia se detiene en un determinado momento. La historia de la Iglesia continúa y, por tanto, el Concilio Vaticano II constituye un hito de esa historia que debe ser aceptado y aplicado correctamente».
Parolin concluyó reiterando su esperanza de que, «a pesar de esta grave herida que se ha producido», puedan abrirse nuevos caminos de diálogo que permitan resolver la situación canónica de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.