La FSSPX lamenta «sinceramente que estas consagraciones hayan debido conferirse sin la autorización del Santo Padre»

La FSSPX lamenta «sinceramente que estas consagraciones hayan debido conferirse sin la autorización del Santo Padre»

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) hizo público un comunicado oficial con el que explica su posición tras las consagraciones episcopales celebradas en el seminario de Écône (Suiza), en las que fueron ordenados cuatro nuevos obispos sin mandato pontificio.

En la nota, la Fraternidad reconoce que las consagraciones se llevaron a cabo sin la autorización del papa León XIV y afirma que la decisión respondió a «circunstancias excepcionales». Asimismo, lamenta que su superior general, el padre Davide Pagliarani, no hubiera podido mantener un encuentro personal con el Pontífice para exponerle las razones que, a juicio de la FSSPX, hacían necesaria la celebración de la ceremonia.

El comunicado sostiene también que la incorporación de los cuatro nuevos obispos garantiza la continuidad de la misión de la Fraternidad y la preservación de «la herencia sagrada de la Tradición». La nota concluye con una acción de gracias a Dios y a la Virgen María por las consagraciones episcopales celebradas en Écône.

A continuación, reproducimos íntegramente el comunicado difundido por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

El 1 de julio de 2026, fiesta de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, en el Seminario San Pío X de Écône (Suiza), en presencia del Padre Davide Pagliarani, Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, y de una muy numerosa concurrencia de sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles, Su Excelencia Mons. Alfonso de Galarreta, asistido por Su Excelencia Mons. Bernard Fellay, confirió la consagración episcopal a Mons. Pascal Schreiber, Mons. Michael Goldade, Mons. Michel Poinsinet de Sivry y Mons. Marc Hanappier, para que sean obispos auxiliares de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, sin jurisdicción. 

La Fraternidad lamenta sinceramente que, debido a las circunstancias excepcionales, estas consagraciones hayan debido conferirse sin la autorización del Santo Padre. Lamenta muy particularmente que el Superior General de la Fraternidad no haya tenido la posibilidad de reunirse personalmente con Su Santidad el Papa León XIV, para exponerle filialmente los graves motivos que hacían necesaria esta ceremonia. 

Sin embargo, la profunda alegría que inspiran estas consagraciones episcopales no puede verse ensombrecida. Al garantizar los medios necesarios para la preservación de la sagrada herencia de la Tradición, el don de estos cuatro nuevos obispos constituye verdaderamente una gracia muy grande para la propia Fraternidad y para toda la Iglesia.  

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X se alegra profundamente por ello y eleva a Dios una ferviente acción de gracias, agradeciendo especialmente a la Santísima Virgen María por haber permitido esta transmisión de la plenitud del sacerdocio, para mayor gloria de Dios, honor de la Santa Iglesia y salvación de las almas. 

Écône, 1 de julio de 2026 

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