Myanmar condena a ocho meses de prisión a una religiosa católica por ayudar a desplazados

Myanmar condena a ocho meses de prisión a una religiosa católica por ayudar a desplazados

Una religiosa católica ha sido condenada a ocho meses de prisión por un tribunal militar de Myanmar tras ser acusada de prestar apoyo a personas desplazadas por el conflicto armado en el estado de Kayah (Karenni), una de las regiones más castigadas por la violencia desde el golpe de Estado de 2021.

La condenada es sor Benedetta Nya Moe, perteneciente a las Hermanas de la Caridad de las santas Bartolomea Capitanio y Vincenza Gerosa. Según informaciones procedentes de fuentes eclesiales, la religiosa fue detenida hace dos semanas cerca de Loikaw y trasladada posteriormente a una prisión militar, donde el pasado miércoles recibió la sentencia.

Acusada por su labor humanitaria

Sor Benedetta desarrollaba desde hace años una intensa labor humanitaria en las zonas de Demoso y Loikaw, colaborando en la atención sanitaria de desplazados internos. Entre sus tareas figuraban la distribución de medicamentos y la organización de ayudas de emergencia junto con otras religiosas e instituciones de la Iglesia.

Las informaciones disponibles indican que fue arrestada mientras trasladaba a un desplazado herido o enfermo a un hospital de Loikaw. Durante el registro de su teléfono móvil, las autoridades habrían encontrado información sobre donaciones y mensajes relacionados con el conflicto, elementos que posteriormente fueron utilizados para sustentar la acusación.

El tribunal militar la condenó aplicando un artículo del Código Penal que, desde el golpe de Estado encabezado por la junta militar en 2021, ha sido utilizado con frecuencia para perseguir a personas acusadas de colaborar con la oposición o con grupos considerados hostiles al régimen.

Una región marcada por la guerra

Sor Benedetta pertenece a la etnia kayan y recientemente había celebrado sus veinticinco años de vida religiosa. Su congregación continúa desarrollando labores de asistencia humanitaria en el estado de Kayah, pese a la inseguridad que persiste en la región.

El este de Myanmar sigue siendo escenario de intensos enfrentamientos entre el ejército y diversos grupos de resistencia, una situación que ha provocado el desplazamiento de miles de personas y una creciente crisis humanitaria.

Llamamiento a la oración

Tras conocerse la condena, comunidades católicas de todo Myanmar han iniciado cadenas de oración por la liberación de la religiosa y por la protección de quienes continúan prestando ayuda humanitaria en las zonas afectadas por el conflicto.

Los cristianos representan alrededor del seis por ciento de la población de Myanmar, un país de mayoría budista donde la Iglesia mantiene una importante labor educativa, sanitaria y asistencial, especialmente entre las minorías étnicas más afectadas por la guerra civil.

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