La ciudad de Reus ha rendido un nuevo homenaje al venerable Antoni Gaudí con la inauguración y bendición de una estatua dedicada al genial arquitecto catalán, instalada junto a la iglesia prioral de Sant Pere Apòstol, donde fue bautizado hace 174 años. El acto, celebrado el pasado 26 de junio, forma parte del Año Gaudí, con el que se conmemora el centenario de su muerte.
Según ha informado el Arzobispado de Tarragona, la bendición estuvo presidida por el arzobispo Joan Planellas y contó con la participación del prior de Reus, Mn. Joaquim Fortuny; del párroco de la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, Mn. Josep Maria Turull, acompañado por un grupo de peregrinos; además de sacerdotes de distintas parroquias de la ciudad, representantes municipales, miembros de la asociación Amics de Gaudí de Reus y numerosos fieles. La escultura, obra del escultor y joyero Joan Serramià, representa a Gaudí trabajando sobre la maqueta de la fachada del santuario de la Mare de Déu de Misericòrdia, un proyecto diseñado por el propio arquitecto.
Un homenaje en el aniversario de su bautismo
La fecha elegida para la inauguración no fue casual. El 26 de junio se cumplían 174 años del bautismo de Antoni Gaudí en la iglesia prioral de Sant Pere de Reus, donde posteriormente se celebró una Eucaristía presidida por el arzobispo de Tarragona.
Durante la homilía, Planellas recordó la reciente visita apostólica de León XIV a Barcelona, en la que el Pontífice bendijo la torre de Jesús de la basílica de la Sagrada Familia. Evocando las palabras del Papa, destacó que la obra del arquitecto constituye «una alabanza permanente al Creador», al haber puesto «todo su talento, el arte y la arquitectura al servicio de la alabanza a Dios».
«Gaudí debe ser ejemplo de vida cristiana»
El arzobispo centró buena parte de su predicación en la dimensión espiritual del arquitecto, cuya causa de canonización continúa avanzando después de que el pasado mes de abril el Papa Francisco autorizara el decreto que reconocía sus virtudes heroicas y lo proclamara venerable.
Planellas recordó que el bautismo de Gaudí, «como el de cualquiera de nosotros, fue la puerta de entrada y el inicio de la vocación cristiana; era su nacimiento en la vida nueva de Cristo».
A partir de esa reflexión, invitó a contemplar al arquitecto no solo como un genio del arte, sino también como un modelo de santidad.
«El venerable Antoni Gaudí debe ser ejemplo de vida cristiana, de compromiso, de austeridad, de trabajo y de alabanza a la creación y al Creador», afirmó.
El prelado añadió que toda la actividad humana está llamada a orientarse hacia Dios.
«Todo lo que hacemos debemos hacerlo en nombre de Jesús para alabar a Dios Padre, ya sea con la oración, con nuestros actos, nuestras palabras o nuestros proyectos. Es exactamente lo que hizo Gaudí y lo que estamos llamados todos nosotros a hacer como personas cristianas, como comunidades parroquiales y como Iglesia que peregrina en esta ciudad», señaló.
Música, gratitud y una oración por su canonización
Durante el ofertorio fueron presentadas ante el altar imágenes de algunas de las obras más emblemáticas del arquitecto. Tras la comunión se estrenó la composición para órgano La pedra de Gaudí esdevé oració, del compositor Josep Enric Peris, interpretada por él mismo.
Al término de la celebración, el prior de Reus agradeció a quienes han impulsado las distintas iniciativas del Año Gaudí, mientras que la presidenta de la asociación Amics de Gaudí de Reus, Maite Gaudí, definió el nuevo monumento como «un acto de memoria, gratitud y reconocimiento hacia una figura universal que nunca olvidó sus raíces».
La jornada concluyó con el rezo de la oración para pedir la canonización del venerable Antoni Gaudí, una causa que sigue despertando un creciente interés tanto en Cataluña como en el conjunto de la Iglesia.