León XIV impondrá personalmente este 29 de junio el palio a los nuevos arzobispos metropolitanos nombrados durante el último año, recuperando una práctica introducida por san Juan Pablo II en 1983 y modificada posteriormente por el papa Francisco.
Desde 2015, Francisco había dispuesto que, tras la bendición de los palios en Roma, la imposición tuviera lugar posteriormente en cada archidiócesis metropolitana y fuera presidida por el nuncio apostólico correspondiente. León XIV ha decidido volver al modelo anterior y será él mismo quien coloque el palio sobre los hombros de los nuevos arzobispos durante la misa de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo en la basílica de San Pedro.
El palio es una banda de lana blanca que los arzobispos metropolitanos utilizan en las celebraciones litúrgicas dentro de su provincia eclesiástica. Simboliza la comunión con el Sucesor de Pedro y la responsabilidad pastoral del arzobispo sobre las diócesis sufragáneas de su provincia.
Entre los prelados que recibirán este año el palio figuran cuatro arzobispos estadounidenses.

El primero es Ronald A. Hicks, nombrado por León XIV como nuevo arzobispo de Nueva York en sustitución del cardenal Timothy Dolan. Nacido en Chicago, desarrolló buena parte de su ministerio sacerdotal en esa archidiócesis antes de trabajar durante cinco años en El Salvador con la organización Nuestros Pequeños Hermanos, dedicada a la atención de niños huérfanos y abandonados. Posteriormente fue vicario general de Chicago bajo el cardenal Blase Cupich, obispo de Joliet y, desde febrero de este año, arzobispo de Nueva York.

También recibirá el palio James F. Checchio, nuevo arzobispo de Nueva Orleans. Antes de su nombramiento fue rector del Pontificio Colegio Norteamericano de Roma y obispo de Metuchen. Desde su llegada a Luisiana ha impulsado una intensa agenda de visitas pastorales y recientemente consagró la archidiócesis al Sagrado Corazón de Jesús.

El tercer prelado es James R. Golka, instalado el pasado marzo como arzobispo de Denver tras haber sido obispo de Colorado Springs. Originario de Nebraska, inició su servicio eclesial como misionero laico entre comunidades indígenas antes de ingresar en el seminario y recibir la ordenación sacerdotal.

Completa el grupo Mark S. Rivituso, arzobispo de Mobile (Alabama), quien hasta 2025 desempeñó el cargo de obispo auxiliar de San Luis. La ceremonia supondrá además su primer encuentro personal con León XIV.
Junto a ellos recibirán el palio cuatro arzobispos canadienses: Guy Boulanger, de Sherbrooke; Susai Jesu, de Keewatin-Le Pas; Stephen Hero, de Edmonton; y Charles Duval, de Grouard-McLennan.
La celebración coincide con la presencia en Roma de numerosos cardenales estadounidenses que han participado en el consistorio extraordinario convocado por León XIV, entre ellos Blase Cupich (Chicago), Robert McElroy (Washington), Joseph Tobin (Newark) y Wilton Gregory, arzobispo emérito de Washington.