El Monasterio Saint-Benoît de Brignoles (Francia) ha hecho público un llamamiento a la oración y al ayuno por la unidad de la Iglesia ante las consagraciones episcopales anunciadas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) para el próximo 1 de julio. La comunidad benedictina considera que la situación actual entraña el riesgo de un endurecimiento de las divisiones eclesiales y ha invitado a los fieles a dedicar parte del mes de junio a la penitencia y a la intercesión.
En un comunicado difundido con motivo de la festividad de la Santísima Trinidad, los monjes recuerdan que «la Iglesia se enfrenta al riesgo de un endurecimiento de las divisiones» debido a las distintas posiciones surgidas en torno a las consagraciones episcopales anunciadas por la Fraternidad fundada por monseñor Marcel Lefebvre.
Una llamada inspirada en Benedicto XVI
Su petición nace de la reflexión de Benedicto XVI contenida en la carta que acompañó el motu proprio Summorum Pontificum en 2007. En ella, el Papa alemán lamentaba que, a lo largo de la historia, las autoridades eclesiásticas no siempre hubieran hecho todo lo posible para preservar o recuperar la reconciliación y la unidad.
«Este mirar al pasado nos impone hoy una obligación: hacer todos los esfuerzos para que todos aquellos que desean realmente la unidad tengan la posibilidad de permanecer en esa unidad o de reencontrarla nuevamente», recordaba Benedicto XVI en el texto citado por los monjes.
A la luz de estas palabras, la comunidad invita a los fieles a vivir junio como un tiempo de especial oración por la Iglesia, en un momento que consideran particularmente delicado para la comunión eclesial.
Orar por el Papa y por la Fraternidad San Pío X
Lejos de plantear la cuestión en términos de enfrentamiento, el monasterio pide rezar tanto por el Santo Padre como por los responsables de la Fraternidad San Pío X. Los monjes animan a los fieles a pedir la asistencia del Espíritu Santo para todos aquellos que participan, directa o indirectamente, en una situación que podría tener consecuencias importantes para la vida de la Iglesia.
«Invitamos a cada uno a hacer del mes de junio un tiempo de oración ferviente y de ayuno por la unidad de la Iglesia, rezando particularmente por el Santo Padre y sus consejeros, así como por los responsables de la Fraternidad San Pío X», señala el comunicado.
Junio, mes de oración y penitencia por la unidad
Como expresión concreta de esta intención, el Monasterio Saint-Benoît dedicará varios días del mes de junio a la oración y al ayuno. En concreto, los miércoles 3, 10 y 17 de junio, así como el viernes 26 de junio, jornada vinculada al Sagrado Corazón de Jesús y a san Juan Bautista.
Durante esos días, la misa conventual será celebrada con el formulario votivo Pro unitate Ecclesiae y estará acompañada por una hora santa de adoración ante el Santísimo Sacramento.
Los monjes concluyen invitando a todos los fieles a unirse espiritualmente a esta iniciativa, ofreciendo la misa, la oración y el ayuno por la unidad de la Iglesia. «Invitamos a cada uno a unirse a nosotros, de la manera que pueda, para rezar y ayunar en favor de la unidad de la Iglesia», afirman.
Un llamamiento
En la hora actual, la Iglesia se enfrenta al riesgo de un endurecimiento de las divisiones debido a las posiciones adoptadas por diversas partes en relación con las consagraciones episcopales anunciadas para el 1 de julio por la Fraternidad San Pío X.
A la luz de la realidad sobre la que el papa Benedicto XVI se expresó en 2007:
«Al mirar al pasado, a las divisiones que han desgarrado el Cuerpo de Cristo a lo largo de los siglos, se tiene continuamente la impresión de que, en los momentos críticos en que comenzaba a surgir la división, los responsables de la Iglesia no hicieron lo suficiente para conservar o alcanzar la reconciliación y la unidad; se tiene la impresión de que las omisiones en la Iglesia y la parte de culpa de sus responsables contribuyeron a que estas divisiones lograran consolidarse. Esta mirada al pasado nos impone hoy una obligación: hacer todo lo posible para que todos aquellos que desean verdaderamente la unidad tengan la posibilidad de permanecer en ella o de reencontrarla de nuevo».
Invitamos a todos a hacer del mes de junio un tiempo de oración ferviente y de ayuno por la unidad de la Iglesia, rezando particularmente por el Santo Padre y sus consejeros, así como por los responsables de la Fraternidad San Pío X.
El monasterio dedicará un día por semana a la oración y al ayuno: los miércoles 3, 10 y 17 de junio, así como el viernes 26 de junio, respetando las fiestas del Sagrado Corazón y de san Juan Bautista. Durante esos días, la misa conventual será una misa votiva Pro unitate Ecclesiae y habrá una hora santa de adoración ante el Santísimo Sacramento a partir del oficio de Sexta, concluyendo con la Bendición del Santísimo.
Invitamos a todos a unirse a nosotros, de la manera que les sea posible, para rezar y ayunar por la unidad de la Iglesia, particularmente, en la medida de lo posible, ofreciendo la misa votiva Pro unitate Ecclesiae.
El Padre Prior y la comunidad
Domingo de la Santísima Trinidad
Monasterio Saint-Benoît
Brignoles, Francia
