«El silencio sobre Cristo no es caridad»: Mons. Suetta llama a anunciar el Evangelio a los musulmanes

«El silencio sobre Cristo no es caridad»: Mons. Suetta llama a anunciar el Evangelio a los musulmanes

El obispo de Ventimiglia-San Remo (Italia), monseñor Antonio Suetta, ha publicado una carta pastoral en la que anima a los católicos de su diócesis a evangelizar a los musulmanes presentes en el territorio italiano mediante el testimonio cristiano, la caridad y el anuncio explícito de Jesucristo.

El documento, titulado Non c’è amore più grande (“No hay amor más grande”), propone una reflexión sobre la relación entre cristianos y musulmanes en una sociedad cada vez más plural y secularizada, y defiende que el respeto hacia otras religiones no puede traducirse en el silencio sobre el Evangelio.

San Francisco y el sultán como modelo

Suetta sitúa su reflexión en el contexto del Año de San Francisco convocado por León XIV para 2026-2027 y recupera el célebre encuentro entre San Francisco de Asís y el sultán Malik al-Kāmil durante las Cruzadas.

El obispo recuerda que el santo de Asís no ocultó su fe al encontrarse con los musulmanes, sino que combinó respeto, caridad y anuncio explícito del cristianismo. Según explica, la evangelización comienza ante todo con el testimonio de vida, pero no puede detenerse ahí.

La carta insiste en que los cristianos deben manifestar su fe sin espíritu de confrontación ni imposición, pero también sin renunciar al anuncio de Cristo.

“La secularización no es cristianismo”

Suetta sostiene que muchos musulmanes identifican erróneamente el cristianismo con la degradación moral presente en Europa, precisamente porque encuentran sociedades culturalmente cristianas pero profundamente secularizadas.

Según el obispo, cuando los musulmanes entran en contacto con cristianos coherentes descubren que la secularización representa en realidad una corrupción del cristianismo y no su expresión auténtica.

Por ello, considera que la acogida y la colaboración con los musulmanes deben ir acompañadas de una identidad cristiana clara y visible.

Evangelizar “con dulzura y respeto”

La carta pastoral subraya repetidamente que el anuncio del Evangelio debe hacerse sin coerción y respetando plenamente la libertad religiosa de cada persona.

Al mismo tiempo, rechaza la idea de que los cristianos puedan desentenderse de la misión evangelizadora bajo el argumento de que otras religiones también pueden conducir a la salvación.

El obispo recuerda que, según la doctrina católica, Jesucristo sigue siendo el único Salvador y afirma que callar el Evangelio equivaldría a descuidar una responsabilidad esencial del bautizado. Para ilustrarlo, utiliza la imagen de una persona arrastrada por la corriente a la que alguien se niega a lanzar una cuerda pensando que quizá pueda salvarse sola.

La evangelización, añade, debe hacerse “con dulzura y respeto”, siguiendo la exhortación de la primera carta de San Pedro.

Las diferencias entre islam y cristianismo

Aunque reconoce la fe común en un único Dios creador, el obispo señala que el cristianismo presenta a Dios como Padre y como Amor, plenamente revelado en Jesucristo. Frente a ello, afirma que en el islam suele predominar una visión de Dios más distante y centrada en la sumisión.

El texto insiste en que el núcleo del cristianismo no es una doctrina abstracta, sino la persona de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.

Un nuevo plan pastoral para la diócesis

La carta concluye anunciando que, a partir del curso pastoral 2026-2027, la diócesis desarrollará iniciativas específicas dirigidas a los musulmanes presentes en el territorio.

Entre ellas habrá itinerarios formativos organizados por la pastoral catequética y Cáritas, así como encuentros dedicados al conocimiento de la cultura y la fe islámica.

Suetta sostiene que la acogida, la coherencia de vida y el anuncio explícito de Jesucristo constituyen las principales herramientas de evangelización que hoy necesita la Iglesia en Europa.

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