La cima del Aneto vuelve a tener una cruz. Un joven francés de 18 años, Mäel Le Lagadec, ascendió el pasado fin de semana el pico más alto de los Pirineos cargando una cruz de madera de nogal de unos 35 kilos para colocarla en el lugar donde hasta hace apenas unas semanas se levantaba la histórica cruz arrancada de forma deliberada mediante el uso de una radial.
El gesto del joven ha sido recibido con emoción por numerosos vecinos del valle de Benasque y montañeros, después de que la desaparición de la cruz original provocara una profunda conmoción al confirmarse que no había caído accidentalmente, sino que había sido eliminada intencionadamente.
Le Lagadec documentó la ascensión en un vídeo publicado en redes sociales. Junto a un amigo, inició la subida desde Llanos del Hospital durante la madrugada y alcanzó la cima del Aneto, situada a 3.404 metros de altitud, a las 14:40 horas.
Una cruz colocada sin apoyo institucional
El joven francés, natural del departamento de Tarn-et-Garonne, fabricó personalmente la cruz utilizando madera de nogal e inscribió en ella sus iniciales. Tras superar el Paso de Mahoma, colocó la estructura en la cima utilizando un piolet para fijarla provisionalmente en la nieve.
Le Lagadec explicó que tiene intención de regresar próximamente para asegurarla mejor frente al viento y las condiciones extremas de alta montaña.
La iniciativa ha llamado especialmente la atención porque el propio joven reconoció al diario francés La Dépêche que comenzó a practicar montañismo hace apenas unos meses.
La cruz del Aneto fue cortada deliberadamente
La desaparición de la histórica cruz del Aneto no respondió a causas naturales ni a un accidente. Las investigaciones apuntan a que una o varias personas subieron hasta la cima equipadas con una radial para cortar la estructura de aluminio y hacerla desaparecer posteriormente.
La cruz, de más de tres metros de altura y cerca de cien kilos de peso, había sido reinstalada el pasado 6 de agosto de 2025 después de una restauración integral que reforzó tanto la base como los anclajes. Precisamente ese refuerzo descarta que pudiera desprenderse por efecto del viento o de las tormentas.
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación y la principal hipótesis es que la estructura fue cortada de manera intencionada y posteriormente arrojada montaña abajo, posiblemente fragmentada para dificultar su localización.
Las fuertes nevadas registradas en las últimas semanas complican enormemente las labores de búsqueda. Algunos puntos del macizo acumulan importantes espesores de nieve que podrían ocultar completamente los restos.
Un símbolo cristiano con más de setenta años de historia
La cruz original fue instalada en agosto de 1951 por el Centre Excursionista de Catalunya para conmemorar el 75 aniversario de la entidad. Decenas de montañeros españoles y franceses participaron entonces en el ascenso de la estructura hasta la cima del Aneto.
Con los años, aquella cruz terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de los Pirineos. En 1956 se añadió una imagen de la Virgen del Pilar y posteriormente una escultura de san Marcial, patrón de Benasque.
Durante décadas, la cruz acompañó a generaciones de excursionistas y montañeros como signo visible de fe, memoria y tradición en una de las cumbres más emblemáticas de España.