El Vaticano da un paso más en su estrategia sobre inteligencia artificial. El Papa León XIV ha aprobado la creación de una Comisión Interdicasterial dedicada específicamente al estudio, coordinación y supervisión de las cuestiones relacionadas con la IA dentro de la Santa Sede.
Un nuevo organismo aprobado por el Papa
La decisión ha sido formalizada mediante un rescripto firmado por el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. El objetivo es articular una respuesta común de los distintos organismos vaticanos ante una tecnología que el propio Pontífice considera decisiva para el futuro de la humanidad.
La nueva comisión nace al amparo del artículo 28 de la constitución apostólica Praedicate Evangelium, que permite crear organismos interdicasteriales para materias que afectan simultáneamente a varios departamentos de la Curia. El Vaticano considera que la inteligencia artificial es precisamente uno de esos ámbitos transversales que exigen coordinación constante.
La IA, una prioridad del nuevo pontificado
Desde el inicio de su pontificado, León XIV ha situado la inteligencia artificial entre las grandes cuestiones de su agenda. En varias intervenciones públicas ha comparado el impacto de esta revolución tecnológica con la revolución industrial, advirtiendo de que la IA no sólo modifica los sistemas económicos y laborales, sino también la propia comprensión del ser humano.
En el trasfondo de esta preocupación está la defensa de la dignidad humana y el temor a que determinadas aplicaciones tecnológicas acaben subordinando la persona a la lógica de la eficiencia, el cálculo o el control algorítmico.
Dicasterios y academias pontificias implicadas
La comisión estará integrada por representantes de distintos dicasterios vaticanos, entre ellos los de Doctrina de la Fe, Cultura y Educación, Comunicación y Desarrollo Humano Integral, además de miembros de la Pontificia Academia para la Vida, la Pontificia Academia de las Ciencias y la Pontificia Academia de Ciencias Sociales.
Durante el primer año, con posibilidad de renovación, la coordinación quedará en manos del dicasterio dirigido por el cardenal Czerny. Posteriormente, será el Papa quien pueda encomendar esa coordinación a otra de las instituciones participantes, siempre por periodos anuales.
Políticas internas para el uso de la IA en la Santa Sede
El nuevo organismo tendrá como función facilitar el intercambio de información y proyectos relacionados con la inteligencia artificial, incluyendo las políticas internas de utilización de estas herramientas dentro de la propia Santa Sede.
El Vaticano deja así claro que no pretende limitarse a reflexiones teóricas o éticas generales, sino también regular y coordinar el uso concreto de sistemas de IA en sus estructuras administrativas, académicas y comunicativas.
Continuidad con Antiqua et Nova
La creación de esta comisión se produce después de la publicación de Antiqua et Nova, el documento elaborado conjuntamente por los dicasterios para la Doctrina de la Fe y para la Cultura y la Educación sobre la relación entre inteligencia humana e inteligencia artificial.
Aquel texto ya advertía de los riesgos de reducir la inteligencia a un mero procesamiento de datos y subrayaba que ninguna máquina puede sustituir plenamente la conciencia moral, la libertad o la capacidad espiritual del hombre.
Una nueva gran cuestión para la Iglesia
En algunos ambientes vaticanos se compara esta iniciativa con la Comisión Vaticana Covid-19 creada por el Papa Francisco durante la pandemia. Entonces la Iglesia trató de afrontar coordinadamente una crisis sanitaria global; ahora la Santa Sede parece convencida de que la inteligencia artificial constituye otro de los grandes desafíos estructurales del siglo XXI.
La cuestión no es únicamente económica o técnica. Para el Vaticano, la inteligencia artificial plantea preguntas de fondo sobre la dignidad humana, la libertad, la educación, el trabajo, la comunicación y la propia vida espiritual del hombre contemporáneo.