El cardenal Reinhard Marx intervinó el lunes en el debate político europeo al criticar el creciente rearme militar del continente y reclamar una Europa más “abierta”, integradora y solidaria frente a los desafíos actuales.
Durante un acto celebrado en la Escuela Europea de Múnich, el arzobispo alemán afirmó que Europa atraviesa un “punto de inflexión” y advirtió de que el continente no puede limitarse únicamente a reforzar su capacidad militar y proteger su prosperidad económica frente a los países más pobres.
“Si todo consiste únicamente en armarse hasta los dientes, ser militarmente más fuertes que los demás y defender nuestro bienestar frente a los pobres del mundo, eso es demasiado poco”, declaró el purpurado, según recoge la agencia Kathpress.
Marx pide una Europa “abierta” al mundo
El cardenal alemán sostuvo que Europa debe redefinir su papel internacional y recuperar una identidad basada en la integración y la apertura.
“Tenemos que volver a ponernos en camino y mostrar qué defendemos y qué tenemos que decir, no solo para nosotros mismos, sino para un mundo mejor”, afirmó.
Según Marx, Europa ha tenido históricamente la capacidad de integrar, conectar y mantenerse abierta al mundo, una característica que —a su juicio— no debería perderse en el actual contexto político y social marcado por el auge de posiciones más restrictivas en materia migratoria y de seguridad.
Defensa de las raíces cristianas de Europa
A pesar de sus críticas al actual rumbo político europeo, Marx reivindicó también el papel histórico del cristianismo en la construcción cultural y política de Europa.
El arzobispo de Múnich afirmó que conceptos como la libertad, la solidaridad, los derechos individuales o la libertad de conciencia nacen de la visión cristiana del hombre presente en la tradición bíblica.
“A partir del mensaje revolucionario de la Biblia, según el cual cada persona es imagen de Dios, surgió todo lo demás que sabemos sobre libertad, solidaridad, comunidad, derechos individuales y libertad de conciencia”, sostuvo.
El cardenal añadió que Europa debe redescubrir esas raíces si no quiere perder su futuro.
Críticas al “capitalismo ciego”
Marx criticó además lo que definió como un “capitalismo ciego y primitivo”, afirmando que una economía centrada exclusivamente en el beneficio resulta incompatible con la idea de Europa.
“Una economía orientada únicamente al beneficio no es compatible con la gran idea de Europa”, aseguró.
El purpurado también defendió que la democracia exige respeto mutuo y capacidad de escucha entre los ciudadanos, y alertó contra una visión puramente materialista de la sociedad.