El anunciado discurso de León XIV ante las Cortes Generales ha sido una iniciativa coordinada en conversaciones entre el cardenal José Cobo y el Pontífice, y posteriormente confirmada con el respaldo de dos grandes grupos parlamentarios, según ha revelado Religión Confidencia, lo que permitió que Congreso y Senado cursaran oficialmente la invitación.
La intervención del Papa tendrá lugar el 8 de junio a las 10:30 en el Congreso de los Diputados y convertirá a León XIV en el primer Pontífice que se dirige formalmente a las Cortes españolas. Ni san Juan Pablo II ni Benedicto XVI pronunciaron discursos en la Cámara Baja durante sus visitas a España.
Cobo el intermediario ante las Cortes
Fuentes del equipo organizador explicaron al citado medio que, tras los contactos iniciales entre Cobo y el Papa, se trabajó discretamente para asegurar el consenso político necesario. Finalmente, las mesas del Congreso y del Senado aprobaron la propuesta por unanimidad, tras el apoyo de los principales grupos parlamentarios.
La dimensión del acto ha sido subrayada también por la Conferencia Episcopal Española. Durante la presentación oficial del viaje apostólico, el presidente de la Conferencia Episcopal, Mons. Luis Argüello, afirmó que la intervención de León XIV podría “contribuir a la regeneración de la vida política”.
Argüello destacó además el significado institucional de que el obispo de Roma intervenga en el lugar donde se elaboran las leyes españolas. A su juicio, la relevancia del Papa trasciende el ámbito estrictamente eclesial por tratarse de una figura con autoridad moral y espiritual reconocida internacionalmente.
Un momento de tensión social y polarización política en España
La futura intervención de León XIV llega en un contexto de fuerte polarización política y creciente secularización de la sociedad española, factores que aumentan la expectación sobre el contenido del discurso y sobre las reacciones que pueda provocar dentro y fuera del Parlamento.
La preparación del acto se llevó con especial discreción. Según recoge Religión Confidencial, miembros de la curia madrileña implicados en la organización señalaron que la Santa Sede prestó mucha atención al contexto político y simbólico del viaje. También indicaron que tanto el Congreso como el Senado mostraron desde el principio plena disposición para recibir al Pontífice.