A la espera de la publicación completa y detallada de la agenda del viaje de León XIV a España —prevista para este mediodía—, se ha adelantado que el Pontifice protagonizará el próximo 8 de junio un gesto inédito en la historia reciente de la Iglesia y de la política española: Será el primer Papa que intervenga ante las Cortes Generales en una sesión conjunta de Congreso y Senado.
Según han ido adelantado algunos medios, el Vaticano considera este acto como el momento más sensible y delicado de todo el viaje apostólico del Pontífice a España.
La intervención se producirá en un contexto político especialmente crispado y con varios frentes abiertos por el Gobierno de Pedro Sánchez. Tanto en Roma como entre los organizadores españoles existe conciencia de que cualquier palabra del Pontífice sobre cuestiones morales, sociales o políticas será examinada al detalle y utilizada en el debate público.
León XIV llegará al Congreso
Tal y como ha confirmado Europa Press, León XIV llegará sobre las diez de la mañana al Palacio de la Carrera de San Jerónimo atravesando el patio de Floridablanca. Allí tendrá lugar el tradicional recibimiento institucional reservado a los jefes de Estado, con interpretación de himnos y honores oficiales.
Posteriormente, acompañado por la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y previsiblemente por el presidente del Senado, Pedro Rollán, el Pontífice saludará a representantes de ambas cámaras y a los portavoces parlamentarios en el Salón de Pasos Perdidos. También se contempla un intercambio oficial de regalos y la firma del Libro de Honor del Congreso.
El acto central será la intervención del Papa en el hemiciclo ante diputados y senadores reunidos en sesión conjunta, una fórmula reservada habitualmente para acontecimientos de gran solemnidad institucional y la primera vez que un Pontifice se dirige formalmente a los parlamentarios españoles.
Un discurso preparado bajo supervisión directa del Vaticano
Según explica Vida Nueva, la Santa Sede ya trabaja activamente en el discurso que pronunciará León XIV. Como sucede en este tipo de intervenciones diplomáticas, el texto contará con aportaciones de distintos sectores eclesiales, incluidos los obispos españoles, aunque la supervisión final recaerá directamente sobre la Secretaría de Estado vaticana.
Se espera que el Pontífice aborde cuestiones vinculadas a la convivencia política, el bien común y la situación social de España. Algunas fuentes vaticanas apuntan a posibles referencias a San Agustín —figura espiritual muy ligada a Prevost— y también al legado doctrinal del papa Francisco, especialmente a la encíclica Fratelli tutti.
Una visita con tensiones sociales
La visita se produce en medio de una fuerte polarización ideológica. Sobre la mesa estarán asuntos como el aborto —en un momento en que el Sánchez insiste en impulsar su blindaje constitucional—; la eutanasia —con episodios recientes como el de Noelia—; el avance de la profanación del Valle de los Caídos —con avances anunciados para el mes de junio— y con el cardenal arzobispo de Madrid cada vez más señalado en el ojo de la tormenta; y la inmigración, intensificada exponencialmente tras la regularización masiva y la creciente tensión social provocada por el evidente “efecto llamada” en el país.
Sin duda alguna, la comparecencia de León XIV en las Cortes supondrá un acontecimiento histórico para la diplomacia vaticana y, al mismo tiempo, uno de los episodios políticos y mediáticos más tensos de toda su visita a España.