La decisión de sustituir varios vitrales históricos de la catedral de Notre Dame de París ha abierto una nueva fase de controversia patrimonial en Francia. La publicación oficial de la autorización para retirar seis vidrieras del siglo XIX ha dado paso a una batalla judicial impulsada por asociaciones de defensa del patrimonio.
El aviso que autoriza la retirada de los vitrales diseñados en el entorno de la restauración de Eugène Viollet-le-Duc fue colocado en la catedral entre el 17 y el 20 de abril, según informa La Tribune de l’Art. Ese paso administrativo permite ahora recurrir la decisión dentro del plazo legal de dos meses.
Asimismo, la asociación “Sites et Monuments” ha anunciado que presentará un recurso ante los tribunales contra la autorización de las obras. La entidad considera que la intervención no responde a una restauración, sino a una modificación de elementos históricos que no fueron dañados por el incendio de 2019.
Un proyecto para sustituir vidrieras del siglo XIX por arte contemporáneo
El plan prevé retirar seis vidrieras ubicadas en las capillas del lado sur de la nave y sustituirlas por obras contemporáneas de la artista francesa Claire Tabouret, en colaboración con el taller Simon Marq. El proyecto, con un presupuesto aproximado de cuatro millones de euros, pretende dejar una “huella del siglo XXI” en la catedral.
Los vitrales que se quieren retirar sobrevivieron intactos al incendio de 2019, fueron posteriormente limpiados o restaurados y forman parte de la intervención de Viollet-le-Duc en el siglo XIX, considerada esencial para la configuración actual de Notre Dame.
Una segunda batalla legal por la catedral
En noviembre de 2025, el Tribunal Administrativo de París desestimó en primera instancia un recurso de “Sites et Monuments”, que cuestionaba la legitimidad del organismo público encargado de la reconstrucción de Notre Dame para actuar como responsable de esta intervención.
La asociación sostiene que la entidad creada para la reconstrucción de la catedral tiene como misión conservar y restaurar el templo, no sustituir elementos patrimoniales que no resultaron dañados. Esa primera causa sigue en apelación, mientras el nuevo recurso se dirige directamente contra la autorización para retirar los vitrales.
Críticas por alterar elementos protegidos
Los detractores del proyecto sostienen que las vidrieras están protegidas como Monumento Histórico y que su retirada vulneraría el espíritu de la legislación francesa sobre patrimonio. A su juicio, no se puede justificar como restauración la sustitución de piezas históricas conservadas en buen estado.
También recuerdan que la Comisión Nacional de Patrimonio y Arquitectura de Francia emitió en julio de 2024 un informe desfavorable al proyecto, aunque la intervención ha seguido adelante.
Más de 335.000 firmas contra la retirada
La oposición social también ha sido significativa. La petición “Conservemos las vidrieras de Viollet-le-Duc en Notre-Dame de París”, impulsada por La Tribune de l’Art y apoyada por “Sites et Monuments”, reúne ya más de 335.000 firmas.
Desde la asociación aseguran que, incluso si los recursos judiciales no prosperan y las vidrieras son retiradas, continuarán reclamando la reversión de la intervención y la restitución del estado concebido por Viollet-le-Duc.
Notre Dame, entre la restauración y la intervención contemporánea
Notre Dame fue reconstruida con donaciones procedentes de todo el mundo tras el incendio de 2019. Para los críticos, sustituir vitrales históricos que sobrevivieron a las llamas no representa una restauración, sino una intervención innecesaria sobre una parte relevante de la identidad actual de la catedral.
La decisión final queda ahora en manos de la justicia administrativa, que deberá determinar si la retirada de los vitrales se ajusta al marco legal de protección del patrimonio histórico francés.