El Vaticano ha abierto una investigación sobre Francesca Immacolata Chaouqui en relación con el proceso judicial contra el cardenal Angelo Becciu, en un caso que vuelve a poner en cuestión el desarrollo del juicio por el llamado “palacio de Londres”. La decisión llega tras la aparición de nuevos materiales que apuntan a posibles interferencias en la instrucción.
El Vaticano investiga el papel de Chaouqui en el caso Becciu
Según ha informado el diario italiano Il Messaggero, el tribunal del Papa León XIV ha abierto un expediente para esclarecer la actuación de Chaouqui, ex consultora vaticana y ya condenada en el caso Vatileaks, por su presunta implicación en una serie de actuaciones que habrían afectado al desarrollo del proceso contra el cardenal Becciu.
El asunto salió a la luz tras la muerte del Papa Francisco, cuando durante la sede vacante se difundieron más de cien mensajes de WhatsApp correspondientes a 2020. Estos mensajes, que no fueron incorporados al proceso en su momento, habían sido mantenidos en secreto por el Promotor de Justicia, Alessandro Diddi, sin ser puestos a disposición de las defensas.
Mensajes ocultos y nuevas dudas sobre la instrucción
El contenido de estos mensajes ha suscitado interrogantes sobre la base de la acusación. Parte de las comunicaciones apuntan a que Chaouqui habría anticipado decisiones clave del proceso y mantenido contacto con personas cercanas a monseñor Alberto Perlasca, principal testigo en la causa.
Otros materiales, incluidos chats publicados por medios italianos y audios difundidos por el programa Le Iene, refuerzan las dudas sobre la elaboración de algunos testimonios. En uno de estos audios se recoge una conversación en la que se sugieren indicaciones sobre lo que debía declarar Perlasca.
Acusaciones de tráfico de influencias y falso testimonio
Chaouqui está siendo investigada por presunto tráfico de influencias y falso testimonio. Según las informaciones publicadas, se analiza si recibió dinero para influir en el principal acusador del cardenal Becciu y si participó en la construcción de declaraciones durante la fase de instrucción.
La apertura de este expediente por parte del Promotor de Justicia introduce un nuevo elemento en un proceso que ya había sido cuestionado por la ausencia de determinadas pruebas y por las dificultades señaladas por las defensas para ejercer adecuadamente su labor.
Las defensas apuntan a irregularidades en el proceso
Los abogados del cardenal Becciu han señalado que la investigación abierta confirma aspectos que ya habían salido a la luz durante el juicio. Desde el inicio del proceso, la defensa ha sostenido que existieron irregularidades que habrían condicionado tanto la investigación como el desarrollo posterior de las audiencias.
El propio Becciu ha defendido reiteradamente su inocencia y ha denunciado la existencia de maniobras en su contra, una tesis que ahora vuelve a cobrar fuerza a la luz de los nuevos elementos conocidos.
Un caso que sigue abierto
El proceso judicial, que concluyó en primera instancia con la condena del cardenal, continuará en fase de apelación a partir de septiembre. La apertura de esta nueva investigación podría tener implicaciones en la valoración global del caso.
En este contexto, el caso Becciu se mantiene como uno de los episodios más complejos de la reciente vida judicial vaticana, con interrogantes aún abiertos sobre el desarrollo de la instrucción y las garantías del proceso.