El Papa León XIV cerró este sábado su visita apostólica a Camerún con la celebración de una Misa en el aeropuerto de Yaoundé-Ville, en la que sintetizó los principales mensajes de su paso por el país africano, marcado por llamados a la fe, la unidad y la responsabilidad social.
Antes de la celebración, el Pontífice recorrió en papamóvil las inmediaciones del aeropuerto, saludando a los fieles congregados en una última muestra de cercanía tras varios días de intensa actividad pastoral.
“No tengáis miedo”: el núcleo de su mensaje
En su homilía, León XIV centró su reflexión en el pasaje evangélico de Jesús caminando sobre las aguas, subrayando que la fe no exime de las dificultades, pero sí ofrece la certeza de la presencia de Cristo en medio de ellas.
“Jesús no nos abandona”, afirmó el Papa, recordando que incluso en las situaciones de oscuridad, miedo o incertidumbre, el cristiano está llamado a confiar: “Él es más fuerte que cualquier poder del mal”.
El Pontífice amplió este mensaje al ámbito social, señalando que la fe no puede desvincularse de la vida pública. En este sentido, invitó a afrontar juntos los desafíos relacionados con la pobreza, la justicia y las crisis sociales, promoviendo estructuras de solidaridad y ayuda mutua.
Una Iglesia llamada a responder a los desafíos
León XIV evocó también los primeros momentos de la Iglesia, recordando cómo los Apóstoles supieron afrontar las dificultades internas mediante el discernimiento común y la acción guiada por el Espíritu Santo.
A partir de ese ejemplo, subrayó la necesidad de integrar la dimensión espiritual en la vida social y política, para que las instituciones estén al servicio del bien común y no de intereses particulares.
Asimismo, insistió en la importancia de no dejar a nadie solo ante las dificultades y de fortalecer la cohesión comunitaria, especialmente en contextos marcados por la fragilidad social y económica.
Agradecimiento y reconocimiento a la Iglesia camerunesa
Al término de la celebración, el Papa agradeció la acogida recibida durante su estancia, tanto por parte de las autoridades como de los fieles.
Destacó especialmente la vitalidad de la Iglesia en Camerún, a la que describió como “viva, joven y rica de dones”, animando a los cristianos a mantenerse firmes en la fe y a convertir las dificultades en oportunidades de crecimiento.
Ceremonia de despedida y salida hacia Angola
Tras la Misa, León XIV se trasladó al aeropuerto internacional de Yaoundé-Nsimalen, donde tuvo lugar la ceremonia oficial de despedida. Fue recibido por el primer ministro camerunés, Joseph Dion Ngute, en un acto que incluyó honores militares y el saludo de las delegaciones.
Poco después, el Papa partió rumbo a Angola a bordo de un avión de ITA Airways, iniciando así una nueva etapa de su viaje apostólico por África.
Mensajes de paz y fraternidad durante el vuelo
Durante el trayecto hacia Luanda, el Pontífice envió telegramas a varios jefes de Estado de la región al sobrevolar Guinea Ecuatorial, Gabón y la República del Congo.
En todos ellos reiteró su deseo de paz, fraternidad y prosperidad para estos países, invocando la bendición de Dios sobre sus pueblos y autoridades.
Asimismo, en un mensaje dirigido al presidente de Camerún, Paul Biya, expresó su gratitud por la acogida recibida y su deseo de que el país continúe avanzando en un clima de paz y sabiduría.
Con su llegada a Luanda, León XIV prosigue su itinerario africano, que continuará en los próximos días con nuevas etapas en Angola y Guinea Ecuatorial.