El ministro Félix Bolaños ha salido en defensa del cardenal de Madrid, José Cobo, en medio de la creciente polémica por el futuro del Valle de los Caídos, asegurando que la «resignificación» del enclave no es un acuerdo personal del arzobispo, sino un pacto con el propio Vaticano.
“No hubo un acuerdo con el cardenal Cobo, que firmo yo, sino que hubo un acuerdo con el Vaticano” —afirmó en declaraciones recogidas por Religión Digital durante una entrevista en el programa Al Rojo Vivo— en un intento evidente de desactivar las críticas dirigidas al prelado madrileño.
Acusaciones contra los sectores “poco contemporáneos”
Bolaños no se limitó a defender a Cobo. También cargó contra quienes, dentro de la Iglesia, cuestionan la transformación del Valle de los Caídos, calificándolos como sectores “poco contemporáneos”.
“La Iglesia española es una organización plural”, afirmó el ministro, para añadir a continuación que dentro de esa pluralidad existen sectores que “entienden peor” que el Valle debe convertirse en un espacio de memoria acorde con la España actual.
Una afirmación que reproduce el discurso oficial del Ejecutivo y que, en la práctica, deslegitima a quienes defienden el carácter religioso y fundacional del enclave.
El propio Bolaños reconoció que existen “presiones brutales” en torno al arzobispo de Madrid, en un contexto marcado por tensiones internas y una creciente exposición mediática.
El Valle, pieza clave de la agenda del Gobierno
Lejos de tratarse de un asunto puntual, el ministro situó la «resignificación» del Valle entre los principales acuerdos alcanzados con la Iglesia, junto a cuestiones como las inmatriculaciones, la fiscalidad o los abusos.
De este modo, el Ejecutivo confirma que el futuro del Valle de los Caídos forma parte de una estrategia más amplia de redefinición de las relaciones con la Iglesia en España.
En esa línea, Bolaños insistió en que el objetivo es que el Valle deje de ser lo que calificó implícitamente como un símbolo del pasado, para convertirse en un espacio alineado con el relato democrático.
El Vaticano como argumento político
La apelación constante al Vaticano como garante del acuerdo plantea serias dudas sobre el uso que el Gobierno está haciendo de la autoridad de la Santa Sede en este asunto.
Presentar la «resignificación» del Valle como una decisión ya respaldada por Roma no solo pretende cerrar el debate, sino también neutralizar cualquier oposición dentro de la Iglesia española.