El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, respondió a las críticas del papa León XIV sobre la guerra en Irán, en un intercambio que refleja las tensiones entre la Administración estadounidense y el Pontífice. Vance defendió los bombardeos estadounidenses apelando a referencias históricas y rechazó la postura expresada por el Papa.
Durante una intervención ante un público conservador en la Universidad de Georgia, Vance cuestionó directamente las palabras del Pontífice, quien había afirmado que los discípulos de Cristo “nunca están del lado de quienes empuñan la espada o lanzan bombas”.
Referencias a la Segunda Guerra Mundial
En su respuesta, el vicepresidente recurrió a un paralelismo histórico para justificar la actuación militar estadounidense.
“¿Estaba Dios del lado de los estadounidenses que liberaron Francia de los nazis?”, planteó Vance. “Creo firmemente que la respuesta es sí”.
Reacciones de Trump y del Vaticano
El presidente Donald Trump también reaccionó a las críticas del Papa. En una publicación en redes sociales el domingo, calificó al Pontífice de “débil en materia de crimen” y “terrible en política exterior”.
Por su parte, León XIV ha mantenido su posición contraria a la guerra. El lunes afirmó ante periodistas que no tiene “ningún temor de la Administración Trump”. Al día siguiente, sin hacer referencia directa a Irán o al presidente estadounidense, publicó en redes sociales que “el corazón de Dios está desgarrado por las guerras, la violencia, la injusticia y las mentiras”.
La posición de Vance como católico
Durante su intervención, Vance señaló que, así como los responsables políticos deben ser cuidadosos al hablar de políticas públicas, también consideraba importante que el Papa lo fuera al abordar cuestiones teológicas.
“En la misma medida en que es importante para el vicepresidente de Estados Unidos ser prudente cuando hablo de asuntos de política pública, creo que es muy importante que el Papa sea cuidadoso cuando habla de cuestiones de teología”, afirmó.
No obstante, el vicepresidente también expresó respeto personal hacia el Pontífice, señalando que lo admira y que no le incomoda que intervenga en cuestiones actuales, incluso cuando discrepa de su enfoque.
