El Borgo Laudato Si’, el laboratorio ecológico impulsado por el Vaticano en las antiguas villas pontificias de Castel Gandolfo, ha acogido a representantes de más de 60 universidades internacionales y diversas organizaciones para lanzar una “alianza global” destinada a promover la llamada ecología integral y coordinar iniciativas académicas frente a la crisis climática.
Universidades de todo el mundo para una red climática
Según informó Vatican News, durante dos días representantes académicos procedentes de Europa, Asia, América y África se reunieron en el complejo vaticano para debatir y compartir experiencias en torno a la sostenibilidad y al desarrollo de proyectos inspirados en la encíclica Laudato si’.
El encuentro está patrocinado por el Centro Laudato Si’ de Estudios Avanzados y la Universidad de Notre Dame y busca crear una red internacional que conecte universidades, centros de investigación e instituciones implicadas en estudios interdisciplinarios sobre medio ambiente.
La iniciativa pretende coordinar investigación, educación y acción comunitaria para ampliar el alcance global de la llamada “ecología integral”, concepto central del programa ecológico impulsado desde el Vaticano en los últimos años e impulsado por Francisco con su encíclica Laudato Si’.
Traducir Laudato si’ en programas académicos
El cardenal Fabio Baggio, director general del Centro de Estudios Avanzados Laudato Si’, explicó al medio vaticano que el objetivo de la red es transformar el contenido de la encíclica del papa Francisco en iniciativas prácticas dentro del mundo universitario.
Según el purpurado, desde septiembre se ha trabajado en identificar universidades y centros de estudio del ámbito católico interesados en desarrollar investigaciones interdisciplinarias relacionadas con Laudato si’. El encuentro celebrado en Castel Gandolfo reúne ahora a unas 60 universidades que, según los organizadores, representan a más de 400 instituciones académicas que han producido estudios en este campo.
Baggio reconoció que la llamada “conversión ecológica” promovida por la encíclica aún está lejos de alcanzarse plenamente y defendió la necesidad de una alianza internacional que permita coordinar investigación, producción académica y difusión de estos planteamientos.
Castel Gandolfo como escaparate del proyecto ecológico
La reunión se celebra en el Borgo Laudato Si’, el complejo ambiental creado en los terrenos de las antiguas villas pontificias y presentado como un espacio experimental donde aplicar los principios de sostenibilidad, agricultura regenerativa y economía circular.
Lea también: Castel Gandolfo: de casa de retiro papal a resort eco-gourmet
La religiosa Alessandra Smerilli, secretaria del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, destacó el carácter simbólico del lugar. Según explicó, el papa Francisco quiso que este espacio fuera una “señal tangible” de la posibilidad de vivir según los principios propuestos en Laudato si’.
El proyecto, que pretende convertirse en un modelo replicable en otros lugares, combina agricultura, formación académica, iniciativas educativas y programas ambientales con la intención de mostrar cómo podrían integrarse estos elementos en un modelo de desarrollo inspirado en la llamada ecología integral.
Una agenda ecológica marcada
El creciente protagonismo del discurso climático dentro de las estructuras eclesiales solo deja dudas y preocupación ante las prioridades pastorales en un momento en el que la Iglesia afronta desafíos doctrinales y evangelizadores de gran envergadura.
El propio Borgo generó una polémica en los últimos meses tras conocerse que el restaurante del complejo estará dirigido por el chef estadounidense Art Smith, conocido activista LGBT, casado con otro hombre y padre adoptivo de varios hijos.
Mientras se multiplican las alianzas universitarias, los proyectos ambientales y los encuentros académicos en torno a Laudato si’, el Borgo Laudato Si’ continúa presentándose como uno de los principales escaparates del actual impulso ecológico promovido desde el Vaticano.