Estados Unidos: Crece el rechazo interno y externo tras el nombramiento de una académica pro-aborto en la Universidad de Notre Dame

Estados Unidos: Crece el rechazo interno y externo tras el nombramiento de una académica pro-aborto en la Universidad de Notre Dame

La Universidad de Notre Dame, una de las instituciones católicas más prestigiosas de Estados Unidos, enfrenta una creciente controversia tras el nombramiento de la profesora Susan Ostermann —identificada por sus posturas favorables al aborto— como directora del Liu Institute for Asia and Asian Studies, dentro de la Keough School of Global Affairs. El nombramiento ha generado reacciones de obispos, académicos, grupos estudiantiles y docentes, que ponen en duda su coherencia con la identidad católica de la universidad.

Crítica de grupos pro-vida estudiantiles

El comité ejecutivo de Notre Dame Right to Life, grupo estudiantil con más de 700 miembros dedicado a promover la santidad de la vida humana, pidió públicamente a la universidad que revocara el nombramiento de Ostermann. En una declaración recogida por el periódico estudiantil The Observer, los estudiantes argumentaron que las posturas públicas de la profesora “contradicen la enseñanza de la Iglesia Católica sobre el aborto como mal intrínseco” y que no se puede suponer que sus creencias personales no influyan en su trabajo dentro de la Keough School.

La líder del grupo, Anna Kelley —adoptada de China y defensora de causas provida— declaró que su testimonio personal la impulsaba a hablar contra un nombramiento que, según ella, “promueve una ideología que niega la dignidad de la vida humana”.

Sacerdotes y académicos también expresan rechazo

No solo los estudiantes han reaccionado. Varios profesores de Notre Dame han renunciado a sus funciones en el instituto en protesta por el nombramiento. Dos de ellos informaron que dimitieron de sus roles académicos, citando su desacuerdo con la decisión de la administración.

Además, el profesor emérito y sacerdote Wilson Miscamble publicó un ensayo en First Things calificando la designación de “una tragedia” y señalando la asociación de Ostermann con organizaciones como el Population Council, una entidad promotora de políticas de control demográfico.

Respaldo episcopal a la crítica

La reacción al nombramiento ha trascendido las fronteras del campus. El obispo Kevin Rhoades de Fort Wayne-South Bend —diócesis donde se ubica Notre Dame— emitió una declaración en la que rechaza la promoción de Ostermann, argumentando que “provoca escándalo” entre los fieles y afecta la integridad del testimonio católico de la universidad.

En apoyo a Rhoades se han pronunciado varios obispos, entre ellos Michael Olson de Texas y Robert Barron, quienes instaron a reconsiderar la decisión para que concuerde con la misión católica de la institución educativa. El arzobispo saliente de Denver, Samuel Aquila, también manifestó su apoyo.

Defensa institucional y debate sobre libertad académica

Por su parte, Notre Dame ha defendido el nombramiento de Ostermann. En una declaración oficial, la universidad describió a la profesora como una erudita altamente calificada, con experiencia en investigación interdisciplinaria, y sostuvo que su designación se ajusta a la misión académica, incluso si sus posturas personales han generado críticas.

La universidad enfatizó su compromiso con la dignidad de toda vida humana, aunque no respondió directamente a las declaraciones de académicos como Miscamble ni a las demandas de los grupos estudiantiles pro-vida.

Resignaciones y tensión interna

La controversia también ha tenido implicancias prácticas: al menos dos académicos han renunciado a sus roles en el instituto en protesta por el nombramiento, señalando que no podían respaldar una dirección académica que consideran incompatible con la misión católica de la universidad.

Debate en el campus y manifestaciones

Mientras tanto, el debate sobre la coherencia institucional ha tomado distintos matices en el campus. En un gesto de identidad religiosa, estudiantes erigieron una capilla improvisada de hielo tras una tormenta invernal, reunidos para celebrar la Misa en un acto simbólico que contrastó con la decisión administrativa.

Situación actual y perspectivas

Hasta el momento, la universidad no ha revocado la promoción de Ostermann y mantiene su postura institucional. La polémica, sin embargo, continúa abierta, con voces dentro y fuera del ámbito académico que cuestionan si una institución que se define como católica puede nombrar a líderes con posiciones contrarias sobre temas fundamentales como la vida humana.

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