La asociación internacional Una Voce y la Latin Mass Society (Inglaterra y Gales) han manifestado su preocupación tras el anuncio de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) en la que consideran llevar a cabo nuevas consagraciones episcopales el próximo 1 de julio. Ambas asociaciones advierten de que esta decisión puede alejar aún más la posibilidad de una regularización canónica de la Fraternidad, un deseo que aseguran compartir muchos católicos de buena voluntad.

En un comunicado conjunto difundido el martes 3 de febrero, ambas asociaciones señalan que este paso supone un serio retroceso en un momento especialmente delicado y hacen un llamamiento directo a los obispos y, en especial, al Papa León XIV, para que tengan en cuenta las actuales realidades pastorales en torno a la Misa tradicional, que —según advierten— están contribuyendo a una crisis de consecuencias imprevisibles.
Las dos organizaciones subrayan que, aunque comparten con la FSSPX el deseo de que la liturgia tradicional sea accesible para el bien de las almas, consideran que las consagraciones episcopales fuera del marco canónico dificultan la unidad eclesial y hacen más lejana una solución estable y plenamente regular.
Dejamos a continuación la transcripción completa de la carta:
Una Voce International y la Latin Mass Society han recibido con preocupación el anuncio realizado por el Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), el padre Davide Pagliarani, de que la FSSPX llevará a cabo consagraciones episcopales el próximo 1 de julio de este año.
Nuestro ardiente deseo, compartido por muchos católicos de buena voluntad, es la regularización canónica de la FSSPX, que permitiría a sus numerosas y valiosas obras dar el mayor fruto posible. Este anuncio es un indicio de que este desenlace es hoy una perspectiva más lejana de lo que lo ha sido durante muchos años.
Compartimos el objetivo de la FSSPX de que la antigua liturgia de la Iglesia esté disponible de la forma más amplia posible para el bien de las almas. No compartimos, sin embargo, el análisis que la FSSPX hace de la crisis de la Iglesia en todos sus detalles. En particular, sabemos que muchos católicos pueden asistir a la Misa tradicional con todos los permisos necesarios de la jerarquía de la Iglesia, de modo que no les es necesario buscarla en ningún contexto irregular.
Sabemos también, sin embargo, que para otros asistir a la Misa tradicional se ha vuelto muy difícil; en algunos lugares, ello ocurre a pesar del deseo de sacerdotes cualificados de celebrarla para los fieles, e incluso de la disposición del obispo local a permitirlo. Esto crea un entorno en el que el argumento de la FSSPX de una “situación de emergencia” gana simpatía.
Exhortamos a nuestros obispos y, sobre todo, a Su Santidad el Papa León XIV, a que tengan presentes estas realidades pastorales, que en este momento están precipitando una crisis cuyas consecuencias nadie puede prever.
Lo que desean los católicos vinculados al “Misal anterior” no es una forma litúrgica dañina ni novedosa. El papa san Juan Pablo II calificó nuestro deseo por este Misal como una “aspiración legítima” (Ecclesia Dei, 1988), y posteriormente el papa Benedicto XVI lo describió como una fuente de “riquezas” (Carta a los obispos, 2007).
El momento de actuar es ahora.
Joseph Shaw, Presidente de Una Voce International y Presidente de la Latin Mass Society
Monika Rheinschmitt, Vicepresidenta y Tesorera, Una Voce International
Andris Amolins, Secretario, Una Voce International
David Forster, Tesorero, Latin Mass Society
Selina Fang, Secretaria, Latin Mass Society