La Archidiócesis de Valladolid comenzará el año 2026 con la apertura de un Año Diocesano Jubilar dedicado a Santo Toribio de Mogrovejo, con motivo del tercer centenario de su canonización, una iniciativa que situará su centro espiritual en Mayorga y la comarca de Tierra de Campos, una de las zonas más despobladas de la diócesis.
Durante la presentación del Jubileo, el arzobispo de Valladolid, monseñor Luis Argüello, subrayó que la decisión responde al deseo de “poner el corazón de este Año Santo en Mayorga y en Tierra de Campos”, desplazando el foco habitual de las grandes celebraciones diocesanas desde la capital hacia el ámbito rural. Con ello, explicó, se quiere subrayar que el tiempo jubilar no es solo una conmemoración histórica, sino una oportunidad para revitalizar la vida cristiana allí donde la despoblación y el envejecimiento plantean mayores desafíos pastorales.
La apertura oficial del Año Jubilar tendrá lugar el sábado 3 de enero, a las 12:00 horas, con la celebración de la Eucaristía presidida por el arzobispo en la ermita de Mayorga, localidad natal de Santo Toribio. Este acontecimiento se inscribe, además, en el camino de preparación hacia el Jubileo Extraordinario de 2033, cuando la Iglesia conmemorará los dos mil años de la Redención. En este contexto, monseñor Argüello recordó que desde el inicio de su ministerio episcopal ha señalado el horizonte de 2033 como una referencia clave para la vida diocesana.
El Año Jubilar fue solicitado formalmente a la Santa Sede tras una propuesta conjunta de la parroquia y el Ayuntamiento de Mayorga, y recibió la aprobación en pocas semanas, con la correspondiente concesión de las gracias jubilares. El arzobispo destacó que este Jubileo coincide también con el tercer centenario de la canonización de San Juan de la Cruz, figura estrechamente vinculada a Medina del Campo, lo que permite a la diócesis poner en diálogo dos grandes testimonios de santidad nacidos en su territorio: la reforma espiritual del Carmelo y la evangelización del continente americano.
Hermanamiento con Perú y comunión con el Papa
El Año Jubilar vallisoletano coincidirá, además, con el que celebrará la diócesis de Chiclayo (Perú), lugar donde Santo Toribio de Mogrovejo falleció tras una intensa vida misionera. Esta coincidencia adquiere un significado especial al recordar que el Papa León XIV fue anteriormente obispo de dicha diócesis peruana. Monseñor Argüello ha expresado su deseo de que el Santo Padre pueda visitar España en 2026 y, si fuera posible, Mayorga de Campos, como signo de comunión con el Sucesor de Pedro.
El arzobispo presentó la figura de Santo Toribio como un modelo de itinerancia, servicio pastoral y organización de la Iglesia en América, hasta el punto de ser considerado patrono del episcopado latinoamericano. En este sentido, animó a vivir el Jubileo como una oportunidad “providencial” para reorganizar la vida eclesial, poniendo el acento en la misión, la santidad y el testimonio cristiano.
Un Jubileo vivido por todo el pueblo
El párroco de Mayorga, Jesús Manuel Nieto, destacó la “alegría y el gozo” con que el municipio acoge este Año Jubilar, que permitirá dar a conocer la figura de Santo Toribio en toda la diócesis y la provincia. Subrayó especialmente su preocupación por los más indefensos y su compromiso con la dignidad humana, rasgos que, señaló, siguen siendo plenamente actuales.
Por su parte, el alcalde de Mayorga, David de la Viuda, remarcó el profundo arraigo del santo en la identidad local, afirmando que Santo Toribio forma parte del “ADN” del pueblo y de su historia colectiva.
El Año Diocesano Jubilar se extenderá hasta el 10 de diciembre de 2026, fecha en la que se conmemora la canonización de Santo Toribio en 1726. Durante este tiempo, la diócesis ha preparado una amplia programación que abarcará dimensiones pastorales, culturales y caritativas, con especial atención a los mayores, los jóvenes, la transmisión de la fe y la solidaridad.
Uno de los ejes centrales será el proyecto “Santo Toribio peregrino”, que permitirá por primera vez que la imagen y las reliquias del santo salgan de Mayorga para llegar a la capital y a otros puntos de la diócesis. El Jubileo culminará con un énfasis especial en la caridad y la solidaridad, como expresión concreta del legado espiritual de Santo Toribio y de la llamada universal a la santidad que la Iglesia dirige a todos los fieles.