Un nuevo informe del Lepanto Institute vuelve a colocar a la Campaña Católica para el Desarrollo Humano (CCHD) —el controvertido programa de ayudas de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos— en el centro de un escándalo que cuestiona sus criterios morales y su propia razón de ser. La investigación denuncia que, bajo iniciativas de “community land trusts” (CLT), se habrían destinado más de un millón de dólares de fondos católicos a entidades dirigidas por activistas socialistas y promotores de ideologías contrarias a la doctrina de la Iglesia.
Una red de organizaciones con raíces abiertamente socialistas
Según detalla Michael Hichborn, presidente del Lepanto Institute, el concepto mismo de los community land trusts nació de círculos socialistas con la intención explícita de retirar propiedades del mercado y fomentar formas de explotación colectiva. “La Iglesia ha condenado repetidamente el socialismo y, aun así, el CCHD lo está financiando generosamente”, afirma Hichborn.
La investigación recuerda además que los vínculos entre la CCHD y el pensamiento socialista no son nuevos. Un reportaje de 1980 ya mostraba a directores del organismo participando en una conferencia liderada por Michael Harrington, entonces presidente del National Democratic Socialist Organizing Committee. Harrington llegó a elogiar a Karl Marx ante los responsables del CCHD y a pedir abiertamente una “unión entre religión y socialismo”.
Fondos millonarios, líderes marxistas y promoción ideológica
El informe identifica 13 CLTs que en los últimos tres años recibieron más de un millón de dólares de la CCHD. Entre ellas destacan: San Francisco Community Land Trust, Baltimore Community Land Trust, Inland Equity Community Land Trust y South Bay Community Land Trust.
Los responsables de varias de estas entidades —como Tom Wetzel, Nicole Fabricant, Anabel Nevarez y Elizabeth González— mantienen afiliaciones directas con movimientos socialistas y comunistas, incluyendo Democratic Socialists of America y la League of Revolutionaries for a New America.
Las organizaciones financiadas, señala el informe, promueven activamente objetivos propios del marxismo, como la redistribución de la riqueza, la transformación de las estructuras económicas y la abolición de la propiedad privada.
Apoyo a la agenda LGBT con dinero de fieles católicos
Hichborn advierte también que muchas de estas entidades difunden de forma abierta la agenda LGBT, hasta el punto de que una de ellas pidió votar a favor de una iniciativa destinada a proteger el “matrimonio” entre personas del mismo sexo.
“Quien haya autorizado que estas organizaciones reciban dinero de la Iglesia o es completamente incompetente o está alineado con sus objetivos”, afirma el presidente del Lepanto Institute. “No hay ninguna excusa para que fondos católicos terminen en grupos que promueven ideologías contrarias a la fe”.
El Lepanto Institute pide cerrar el CCHD
Ante la gravedad de los hechos señalados, el Lepanto Institute reitera su llamada a los obispos estadounidenses para que cierren definitivamente la CCHD, un organismo cuya trayectoria —según el informe— lleva décadas marcada por la penetración de ideas ajenas, e incluso contrarias, a la enseñanza católica.