Este 21 de julio, el Papa León XIV sostuvo una conversación telefónica con Mahmoud Abbas, presidente del Estado de Palestina, a propósito de la escalada de violencia en la Franja de Gaza y en Cisjordania. La comunicación fue confirmada mediante un comunicado oficial de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en el que se destaca la constante preocupación del Pontífice por el respeto al derecho internacional humanitario en el contexto del prolongado conflicto palestino-israelí.
Durante el diálogo, el Santo Padre reiteró su llamamiento al pleno respeto del derecho internacional humanitario, haciendo énfasis en la protección de la población civil y de los lugares sagrados, muchos de los cuales están expuestos a ataques o profanaciones en el actual escenario bélico. El Papa denunció expresamente el uso indiscriminado de la fuerza, así como el desplazamiento forzado de personas, prácticas que calificó como inaceptables desde una perspectiva moral y jurídica.
El Pontífice también puso de relieve la dramática situación humanitaria que padecen miles de personas en la región, subrayando la urgencia de facilitar la entrada de ayuda humanitaria adecuada y de garantizar asistencia a los más afectados, especialmente a los niños, enfermos y ancianos.
Asimismo, el Papa León XIV aprovechó la ocasión para recordar el décimo aniversario del Acuerdo Global entre la Santa Sede y el Estado de Palestina, firmado el 26 de junio de 2015 y en vigor desde el 2 de enero de 2016. Este acuerdo representa no solo un marco diplomático, sino también una manifestación del compromiso de la Santa Sede con una solución pacífica, justa y duradera al conflicto en Tierra Santa, que respete los derechos y la dignidad de todos los pueblos involucrados.
La llamada papal se inscribe en una línea pastoral y diplomática que ha caracterizado a los últimos pontificados: la defensa de los pueblos oprimidos, la denuncia de las injusticias estructurales y la insistencia en que la paz auténtica solo es posible cuando se respeta la vida humana, la libertad religiosa y la inviolabilidad de los lugares sagrados.
En tiempos donde la voz de la diplomacia parece diluirse entre intereses geopolíticos, la intervención del Papa León XIV adquiere un significado particularmente relevante, como testimonio de la misión universal de la Iglesia en la construcción de la paz y en la defensa de la dignidad humana.
